Es una pareja de amigos y siempre me llamó la atención, sobre todo en sus primeros años de relación, que estuvieran tocándose continuamente, besándose y desapareciendo del mapa durante unos minutos para irse a follar al baño, o a donde buenamente pudieran. Es lo habitual cuando se empieza con alguien, pero lo de ellos venía de antes y lo descubrimos en una de esas cenas tontas con otras parejas.
Ignoro por qué ese tipo de citas se suele convertir en una especie de programa de televisión donde hay que contar los detalles de la relación y demás. Esa noche el tema fue cómo conociste a tu pareja. Todos comenzamos a comentar lo habitual: en el trabajo, en el gimnasio, en el colegio…etcétera. Observé que ellos asentían y que iban como queriendo pasarle el turno a otra pareja para no decir cómo fue lo suyo.
Cuando todos hablamos de lo que nos apeteció, les preguntamos y ambos comenzaron a reírse. Según dijeron, ambos solían acceder a una web de vídeos porno a diario. Además, a los dos les gustaban los mismos contenidos y comenzaron a comentar los vídeos que veían. Entre «¡vaya corrida!», «¡qué buen ritmo tiene el tío al meterla» y «¡vaya comida de coño!» se iban calentando mutuamente y comenzaron a hablar a través de este tipo de comentarios.
Fue tras un vídeo en español cuando él dijo que le sonaba la cara del tío, de haberlo visto en su ciudad. Ella no tardó ni cinco minutos en preguntarle si era de allí, él dijo que sí y ella respondió que también y a que ver si se conocían en persona. No negaron que por un lado estaban muy cortados al haber comentado sus gustos sexuales, pero por otro es como si hubieran adelantado el trabajo.
En cuanto se vieron se pusieron bastante cachondos y tras dos citas pusieron en práctica todo lo que habían visto en sus vídeos favoritos. Ya sabían qué postura le iba a gustar a la otra parte, cómo hacer el sexo oral, e incluso dónde y cómo terminar cada orgasmo. Aunque no lo han confirmado, todos nos tememos que ellos mismos son protagonistas de la web utilizando antifaces y demás, lo que nos parece perfecto.
El paso de los años les ha ido bajando las ganas de estar dándole al tema todos los días, pero parece ser que se dedican al menos un fin de semana al mes para centrarse exclusivamente en vivir sus fantasías y en follar. Lo de programar algo así puede parecer frío, pero visto el resultado, igual hay que apuntarse a esa dinámica e incluso a grabar algo para ver cómo reaccionan los demás. Siempre hay algún comentario que puede ayudar a mejorar, o a calentar todavía más la situación.
La cena de parejas terminó con división de opiniones y con alguna que otra cara larga por parte de los remilgados de siempre. Personalmente, me pareció muy importante que se abrieran tanto a hablar claro de cómo comenzó su pareja y también de que el porno, siempre que se consuma de forma lógica y entendiendo que se trata de una actuación, no tiene por qué ser negativo.
¿Quién sabe? Lo mismo lo de redactar un pequeño guion, grabar una fantasía y subirla a Internet puede ser un revulsivo para la vida sexual de cualquier pareja e incluso convertirse en la clave de su supervivencia. Ellos llevan juntos más de 20 años y nunca han tenido problemas de infidelidad, o de tonteo con otras personas. ¿Será la suya la clave para mantener viva la llama en una pareja de larga duración?