Es una fantasía y mis dieses a esas personas que decidieron que era de bien cuantificar la cantidad de croquetas consumidas en metros y no en unidades. Porque los españoles con las croquetas somos así, que nos las den al metro, por favor.
Según este estudio, que para que lo sepáis lo ha llevado a cabo ‘Oído Cocina Gourmet’, los españoles nos hemos comido 5,4 metros de croquetas durante el 2020. Una cantidad en metros que rondaría las 151 unidades. Yo este dato no lo pongo en duda en absoluto, ya os lo digo.
Ahora lo que me gustaría saber es el diámetro de esa línea de croquetas ingeridas. Porque el personal de ‘Oído Cocina’ no vió las croquetas de mi madre, que aquello de sutil bocado no tenía nada. Mi madre se regía por la calidad del croquetón, que con un par de croquetas ya te ibas comido, cenado y desayunado para el día siguiente.
Es que vamos, yo si me comía 5 metros de croquetas de mi madre lo mismo tenía un problema… Ahora, si esa misma media era de las mini croquetinis que me han llegado a mí a servir en algún bar pijo, entonces nos estamos quedando cortos.

Pero vamos, que lo importante de todo esto es que la croqueta, esa masa de deliciosa bechamel rebozada y frita, sigue siendo el imprescindible. Donde esté una buena croqueta que se quite lo demás. Croquetas no te puedes comer solo una, ¡hereje! Y si algo me ha enseñado a mí la vida es que no me puedo fiar de nadie al que no le gusten las croquetas, lo siento. Tú puedes venirme con las mejores intenciones del mundo, repleto de amabilidad y buenas referencias, que como te plante delante una croqueta y me digas que no te van… adiós, hasta aquí hemos llegado.
De hecho, en mi caso el amor por este bocado rebozado es tan grande, que no dudo en absoluto que esa media de 5 metros y pico se superase sin apenas despeinarme. Yo, la que hace docenas y docenas de croquetas en casa, las pone para la comida y en la merienda no puede remediar terminarse las que hubieran sobrado. ¡Si es que sobran, claro!
El mundo croquetil es lo que tiene, que ha fundado ya una religión no escrita donde nos las comemos ya a metros. ¡Como tiene que ser!