Buenas noches amichis:
Soy una gran fan de esta maravillosa comunidad que leo casi todos los días y donde a veces doy mi modesta opinión, pero al lío.
Vengo a contaros desde mi experiencia qué no hacer para salir de una relación que tú (o sea, yo, como ser culto e inteligente que soy) sé que es tóxica.
Antes de nada, quiero comentaros que escribo siendo consciente de todo lo que rodea a esta «relación», que hubiese escrito antes, mucho antes, pero por «pitos y por flautas» nunca he hecho. Mejor, porque hoy me apetece reírme de mí misma y cero dramas. Escribo en «Love» porque «Obsesión» no lo he encontrado.
Conocí a C….s en septiembre del 2017, mediante App de “ligoteo”, vosotras ya sabéis.Un tío alto, guapo, «canalla» por su manera de comportarse la primera vez que lo vi, rollo descarado, y 15 años mayor que yo. Ahora yo voy a cumplir en unas horas 35 y él tiene ya sus 49, pero que me encanta y me encantó desde el principio. Aquel día no sucedió nada, nos vemos en una cafetería de mi pequeña ciudad alicantina, él venía de una ciudad pegada a la capital de provincia, tomamos un café, intercambiamos algún dato cada uno sobre sí mismo, me comentó que llevaba casi dos años divorciado, que tenía dos hijas adolescentes, aunque la mayor estaba a punto de cumplir la mayoría de edad y ya iba a la universidad. Hasta ahí todo bien y normal. Cada uno se fue a su casa para continuar hablando vía WhatsApp.
Por el tipo de trabajo que tengo viajo bastante, muchísimo, y en tres días me iba unos días a ejercer mi profesión, y como no tengo vergüenza, eso pá qué, le invité a que se acercara a «cenar», total, esa vez sólo estaba a 150 km de mi lugar de residencia habitual, y se acercó. Vino, cenamos, follamos, dormimos y se fue, y continuamos hablando.
Me tocó trabajar la siguiente vez en otra zona de España y hubo un par de días que no supe de él, pensé «bueno, un goshting, uno más,» pero apareció para contarme que había tenido un problema y que había estado incomunicado, perfecto. Cuando volví a «la terreta» nos volvimos a ver y tuvimos nuestro primer mal rollo. Estaba en Alicante pero alojada en un hotel porque estaba trabajando, no estaba de días libres pero aproveché para decirle que estaba por aquí si nos veíamos, quedamos y me insistía en que fuésemos al hotel, pero yo no quería porque el hotel era cutre y el camastro que me habían dado para dormir pues lo peor, y se fue enfadado porque no quise, según él, pues tener relaciones sexuales. Ahí debieron encenderse en mí unas cuantas alarmas pero yo estaba ya bastante “in love” o mejor dicho, enganchada.
Continué viajando y a la siguiente vez que volví a mi tierra le dije que estaba por allí, que si nos veíamos, y me dijo que estaba con sus hijas y me extrañó porque 24h con las niñas me suena muy raro y más a la edad que tienen (yo todavía no sabía el vínculo tan estrecho que tenía con sus niñas y que vivían prácticamente casi todo el tiempo con él), total, varias veces me dijo que no podía por sus hijas y una de las veces llegó la primera ruptura: «creo que no quiero verte más, esto no avanza, creo que no me va a hacer bien, no das pasos… bla bla bla», pero como es una relación tóxica eso no se quedó ahí, por supuesto, nos hemos visto durante todo este casi año y medio bastantes veces más. He de decir que yo estoy bastante enganchada y no sé por qué él no me deja ir del todo. Él acepta cada una de esas veces que «rompemos», nos enfadamos, nos decimos cosas desagradables, pero siempre acabamos buscándonos o por parte de él o por parte mía.
Os cuento el meollo de las últimas veces: cuando «volvemos» siempre hay un sexo fantástico y maravilloso, parece que podamos superar todos nuestros malos rollos, pero casi siempre él actúa de la siguiente manera: quedamos, nos acostamos, pasamos la noche juntos, nos despertamos, nos separamos y como si no me conociera. Si le escribo, él responde, casi siempre cariñoso pero si no lo hago yo pueden pasar semanas, y esa ha sido la tónica habitual.
Este verano, ambos lejos, viendo que pese a que yo le pedía, le rogaba que cambiara su actitud conmigo o que quisiera quererme bien o que me dejara definitivamente, cogí valor y lo mandé a pastar, y así estuvimos unos meses, me escribía, yo le daba largas, hasta que la temporada de mucho trabajo se acabó, en invierno el volúmen no es tal y paso más tiempo en casa y me volvió a contactar y esta vez, yo creyéndome fuerte, nos volvimos a ver y ¡zas! Volví a caer como una novata (una noche mágica) pero me volvíó a hacer lo mismo, así que yo en un arranque de ira le dije que no volviera a aparecer porque ya había otro en mi vida (yo había aprovechado bien el verano, pese al arduo y duro trabajo) y le sentó… madre mía como le sentó, dos meses sin estar juntos y un mes y medio de bloqueo “que le había puesto los cuernos, que se sentía utilizado, que le había traicionado, que me fuera con quien quisiera, que no le quería…” Así que yo con mucho dolor de mi corazón acepté el bloqueo y continué con mi vida. Pues… ¡adivinad! Me desbloquéo el 24 de diciembre para felicitarme las fiestas y yo… pues volví a caer como una novata tonta (noche de hadas y muchos polvos mágicos) y preguntita “¿es verdad lo que me comentaste? Pues sí, es real y ahí se quedó la cosa, la noche continuó siendo mágica, con fuegos artificiales y siguieron los polvos mágicos, y al día siguiente a casa, día siguiente día de no saber nada, y al siguiente:
“hola, ¿qué haces?
Comiendo
te pasa algo, estás seco
claro que me pasa, ¿no me va a pasar?, pasa que yo voy a comenzar a estar con otras, no me quieres, quien quiere no es capaz de estar con otros.
vale, pero no cuentes conmigo para tales historias, que esto ya es muy tóxico.
(versión light)
Como ya os he contado que en tales menesteres soy bastante estúpida en año nuevo lo felicité y me contestó, el 1 por la tarde intenté hablar con él, me dijo que adiós para siempre, yo he borrado su contacto, he tirado sus regalos, no tengo ya como contactar con él. La historia es ¿contactará él conmigo en unas horas ya que es mi cumpleaños? ¿Continuará la toxicidad en mi vida o se habrá acabado ya? Y si contacta no sé ni cómo tengo que reaccionar ya porque SIEMPRE me engancha y no sé cómo salir de esto.
Hasta aquí una historia de lo que NO tenéis que hacer cuando detectéis que tenéis una relación tóxica.