Yo te comprendo, pero también creo que eres increíblemente egoísta. Yo me he visto en la situación de tu pareja.
Vuestra relación no es tan increíble, está basada en que ella ceda en todo por estar contigo. Tu pareja probablemente fue a tu ciudad porque le surgió algo interesante, pero sin pensamiento de jubilarse allí. Se ha quedado por ti, está renunciando a su tierra, a su familia, a todo lo que tú sí tienes. No vale eso de «es que yo la conocí aquí», y qué? La gente tiene pies, no raíces ancladas al suelo, el que la conocieras allí no te da derecho a retenerla con ese argumento tan simple. «Si quieres irte, no te retengo, pero lo nuestro no podrá ser» también es un argumento bastante egoísta, porque le estás dando a elegir entre estar contigo o estar donde quiere estar, y donde probablemente le gustaría criar a sus hijos. Si la quisieras de verdad, estarías dispuesta a empatizar y a dejar tu tierra por la suya, aunque sea más adelante. En mi entorno, muchas parejas son mixtas y en un determinado momento pueden cambiar de un lado al otro porque lo que quieren es estar juntos.
Tu pareja se siente frustrada, eso no va a desaparecer. Me parece asqueroso que te digan que no te puedes fiar de ella. No te está engañando, tiene nostalgia y te está poniendo a ti por delante. Punto. Eso no se sostiene si es ella la que está tirando de la relación y la que está ofreciendo todo.
Yo me fui a los 7 años, estaba agotada de una ciudad que me estresaba, la familia envejece y muere y tus raíces se diluyen. Mi entonces pareja me siguió unos meses más tarde porque ¡oh, encontró trabajo!, cosa que hasta entonces parecía imposible. Y ademar un trabajo mejor, en un sitio supuestamente con más paro. Pero para mí ya era muy tarde y solo se quedó unos meses porque ya no funcionaba. En los años que llevo en mi tierra, curiosamente he conseguido mejores trabajos que los que tuve por quedarme con él (esto lo digo porque tenemos siempre estigmatizadas ciertas zonas de España, y ahora existe además el teletrabajo). Las casas propias también se alquilan, y se recuperan cuando se necesitan si no va bien.
Vuelvo al inicio: te entiendo, pero tú no estás entendiendo en absoluto a tu pareja y la frustración irá creciendo porque en realidad no quieres una vida con ella, lo que quieres es la vida que tú quieres, donde tú quieres, con tu familia, tu casa y ella de complemento. Si tan claro lo tienes todo, búscate a alguien de tu ciudad, pero que no haya vivido nunca fuera y que no tenga aspiraciones, no sea que igual un día la vida dé una vuelta y tampoco te encaje.
Espero que tu pareja se dé cuenta pronto de lo que está pasando en esa relación tan bonita.