Mi novio no para de suplicarme que me trague su semen mientras le hago una mamada, pero es que no puedo, me muero de asco. Me da arcadas solamente de pensarlo, lo he visto en muchas películas porno pero a mí eso no me va.
Dice que él no puede sentir el mismo placer si no lo hago, y que sus ex novias lo hacían y no había ningún problema. Eso me pone triste porque no quiero ser menos que ellas o no conseguir darle el placer que ellas conseguían, pero es que de verdad que me parece la cosa más horrible del mundo.
Tanto la textura como el sabor es asqueroso, lo intenté una vez con mi ex y casi vomito allí mismo, no me atrevo a volver a probarlo. ¿A alguien más le pasa lo mismo?
