Hola, tengo 37 años, mido 1,63m, peso 108 kgs y quiero quedarme embarazada.
Nos casamos hace 1 año y desde entonces lo estamos intentando. Yo he llevado durante años el aro vaginal pero hace ya 2 años que lo dejé. Es decir, un año antes de casarnos, justo cuando empezamos a organizar la boda, porque nuestra intención era ser padres “pronto”. Visita al ginecólogo mediante, empecé a tomar ácido fólico.
Como todos y todas, llevamos muchos años no queriendo quedarnos embarazados y con miedo a que por una gota ya te preñes… pero… ay cuando quieres preñarte qué difícil resulta.

Después de los primeros meses tras la boda, empezamos a contar los días óptimos. A continuación, y en vista del no-éxito, empezamos a comprar los tests de ovulación. (Que, por cierto, no sé si a alguien más le pasa, pero a mí me cuesta mucho pillar la cara sonriente del aparato).
Precisamente por eso, fui a la ginecóloga habitual, ya que quería que me mirara si todo estaba OK desde el punto de vista de poder concebir. Analítica OK, reserva ovárica OK. En principio, todo correcto. PEEEERO “Ay Carmen, tienes que adelgazar, porque el sobrepeso puede tener que ver en que no os quedéis embarazados”. Vete pidiendo cita en el endocrino y pidiendo cita en el Hospital para consulta de infertilidad.
Y entonces es cuando oímos la palabra por primera vez y te quedas helado. ¿Es posible que seamos infértiles? Pero si mi análisis es positivo… y mi marido aún no se ha mirado, pero es joven y nunca ha tenido ningún problema de salud. Jo.
Ahí está el marido para decirte que no te adelantes a los acontecimientos y que no me ponga en el peor de los casos. ¡Gracias!
Mientras tanto… todas tus amigas se van quedando embarazadas y yo me voy haciendo pequeñina…
Continuará.