Bueno pues allá voy con toda mi bajona a contaros mi historia en busca de ánimos, si es posible, y diferentes puntos de vista.
Le conocía por ser colega de adolescencia de mi ex y porque vivíamos antes en el mismo barrio, de saludarnos al cruzarnos por la calle y poco más. Llevaba muhjo tiempo que me aparecía de sugerencia en Instagram y un día me dije «qué coño, voy a agregarle que éste está para darle» y a los 10 minutos de agregarle ya me estaba escribiendo. Quedamos enseguida, nos fuimos de concierto y genial todo, es un tío muy atento, bromista, directo, simpático, está muy bueno y folla como los ángeles resumiendo así rapidito. Volvimos a quedar, empezó a haber moneo vía WhatsApp, bromas, tonterías prácticamente a diario y volvimos a vernos, y otra vez, y otra vez… Siempre los dos con un mensaje muy claro, estamos separados, tenemos hijos y no queremos nada serio, pasarlo bien y ya está, de buen rollo… De muy buen rollo y ahí íbamos. Entonces, reapareció una amiga muy amiga suya con la que había estado saliendo pero llevaban un tiempo sin hablarse, me lo contó vía WhatsApp y en cuanto pudimos ambos (vacaciones de verano, hijos etc) nos vimos, me explicó la situación (lo que he comentado antes básicamente una amiga muy amiga blablabla) y follamos y pasamos una noche estupenda.
Nos explicamos que no nos dábamos exclusividad que pasamos buenos ratos y tan amigos (cierto es que yo también tenía algún rollete por ahí, no de la categoría que más adelante fui viendo que era esa amiga tan amiga pero tenía alguna cosilla de vez en cuando). Resumiendo bastante, él cada vez la veía más a ella y menos a mí, yo no quise meterme, hablamos de ello una vez, dejamos las cosas claras y ya está. Hemos hablado alguna vez por WhatsApp para ver qué tal todo y en tres meses nada más. Hasta hace tres días que reapareció y ayer volvimos a pasar una noche apoteosica. El sexo es muy bueno, me alinea los chakras maravillosamente bien pero además hay risas, muchas, nos contamos nuestras cosillas, anécdotas, se nota quee estamos a gusto el uno con el otro, que hay confianza, feeling como coño queráis llamarlo. No le pregunté por su más mejor amiga, me limité a disfrutar del momento y ya está, pero intuyo que algo ha vuelto a pasar entre ellos.
El caso es que hoy después de un par de WhatsApps recordando la maravillosa noche de ayer me he quedado un poco chof. Creo que he estado muy a la defensiva y con un escudo de titanio en plan ‘si entre nosotros está todo claro’, ‘buenos ratos y ya esta’, ‘me da pereza tener una relación, así estoy muy bien’… Y hoy me he mirado frente al espejo y me he dicho… «No te sigas mintiendo, te mola y te jode que ande con la otra». Y aquí estoy con un sentimiento de mierda que no sé ni como explicar… Me mola, me gusta, y mucho, y ayer hubo momentos, caricias, miradas más intensas que otra ocasión (o eso o del encoñamiento ya flipo pero no suele ser el caso, están cosas de notan). Hoy me pregunto como puedes pasar una noche tan genial con alguien, irte a trabajar sin dormir porque el tiempo pasó volado y ya. Y ya está. Que bienlo hemos pasado, vamos hablando, jiji jaja… Y ya.
No quiero un matrimonio (ni con él ni con nadie) pero no sé… Hoy siento un vacío muy raro. Y me apetece más él. Que estoy gilipollas y ya vamos! Imagino que mañana lo veré todo de otra manera cuando duerma y descanse pero me apetecía compartirlo ahora por aquí.
Gracias por leer esta chapa que os acabo de meter, cualquier opinión será bien recibida. Un besazo chicas!