No me gusta salir de fiesta de noche… ¿rara? Pues no lo sé, nunca me ha gustado. Primero porque debido a un problema en la rodilla desde que era pequeña pasar mucho tiempo de pie y con tacones (o variante de zapato de salir más alto de lo normal) me supone un auténtico martirio… sin exagerar al menos dos días de fiebre y pierna hinchada, así que me planteo muy mucho si merece la pena la salida o no… La de anoche lo merecía. La segunda razón por la que no me gusta salir es porque no sé nunca que ponerme, siempre he sido gorda y aunque he pasado por rachas muy buenas de autoestima… ésta se fue muchísimo tiempo ya a un lugar desconocido para mí. Por muy mona que me pueda ver en algún momento antes de salir de casa… todo desaparece al juntarme con mis amigas todas monísimas de la muerte, en su Justa línea cada cual a su cuerpo y maravillosas. Yo empiezo a hacerme más y más pequeña por momentos… soy la amiga simpática de cara bonita de las chicas a conquistar en cualquier discoteca o lugar de salida. Sé que mucho es cuestión de actitud, de quererse un poco más y mejor ( o simplemente de hacerlo) pero de momento estoy como estoy y me siento como me siento. Y me siento continuamente rechazada, y quizás yo sea la primera que lo hago… y como los sentimientos y sensaciones se proyectan probablemente por eso me rechazan… Y anoche no fue menos. Pero ¿qué hacer? Tampoco me voy a quedar recluida en mi casa sin salir ¿no? ¿Quererme (al menos un poco) más? He decidido buscar ayuda profesional porque me siento muy perdida, e igual que vamos al traumatólogo para un hueso roto, al dentista para una muela rota… es necesario ir al psicólogo que nos ayude a sanar enseñándonos herramientas que desconocíamos… y diréis este tocho para qué? Pues porque necesitaba expresarlo, porque la gente que me quiere no lo entendería… pero así es como me siento… rechazada.
Rechazo
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