Estoy embarazada de 5 meses, ya hemos empezado a mirar las cosas para el bebé, es un niño.
Mi suegra se ha ofrecido a regalarnos el dormitorio, así que ayer fuimos con ella a la tienda a ver muebles.
A mi me gustó uno blanco con madera natural y algunos adornos en amarillo, pues me dijo que ese no, que el amarillo da mala suerte y que le gustaba más otro que había en colores celestes que ya que va a ser niño es lo que le pega.
Después vimos otro en madera más oscura con detalles en verde agua, también muy bonito, pues tampoco le gustó a la señora. Yo no sé si serán las hormonas pero me empecé a poner de mala leche y me fui al coche a esperarles.

Al llegar a casa discutí con mi marido, él en ningún momento le paró los pies a su madre y creo que es él el que debe hacerlo.
Ya le he dicho que le diga a su madre que no hace falta que nos lo regale, aunque en realidad nos viene genial porque vamos justos, pero para esto prefiero una cuna del ikea y poco más.
Yo le quiero poner el dormitorio a gusto nuestro, o más bien mío porque él no opina todo le parece bien y para colmo me dice que si su madre nos lo va a regalar tendrá derecho a elegir también.
Bueno pues desde entonces está tirante conmigo y ya no sé si es que él lleva razón y yo no, si hubiese sido mi madre os aseguro que con buenas palabras le hubiese dicho que es algo que nosotros tenemos que elegir a nuestro gusto, pero es que es la suya.