felices fiestas!
Hay un primo lejano que se apunta a todas las comidas navideñas, a todas. Nochebuena, Navidad, fin de año, lo que surja, él siempre está disponible.
El tema es que nunca invita a su casa y cuando vamos a casas de los demás familiares tampoco es que se gaste un duro. Como mucho trae una botella regulera o un postre comprado a última hora del mercadona y ya. El resto del tiempo come, bebe, se lleva sobras si puede y tan tranqui.
Esto pasa todos los años y nadie dice nada porque son fechas señaladas, porque no queremos líos, porque parece feo señalarlo. Pero joder llega un momento en el que cansa porque el resto sí ponemos casa, tiempo, dinero y curro y siempre es lo mismo.
Yo no espero que todo sea milimétrico ni que se repartan cuentas como en un Excel pero un mínimo de reciprocidad sí. O invitas alguna vez o aportas algo de verdad o yo qué sé, no te plantes siempre con las manos vacías.
No sé si estoy siendo una tiquismiquis o si esto es bastante jeta, pero me toca celebrar NAvidad en mi casa y estoy por decir algo cuando aparezca
