Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hola. El caso es que convivo con mi novio y yo heredé la casa en la que vivimos de mi madre. Y él se cree con derecho a decidir también, cuando la casa es solo mía. Se enfadó conmigo porque gestioné mi herencia yo sola. Encima, su familia se mete en medio y le dice cosas como: «decidid juntos», «pinta la casa», «pon ahí una mesa», etc. ¿Perdón? ¿Yo soy invisible? ¡Es mi casa!
Su hermano incluso le ha llegado a decir: «¿Cómo vas con la herencia?». ¿Perdona? ¡Pero si él aquí no tiene nada! Hasta le ha soltado que yo podría dar problemas en el futuro por ser independiente. Y luego su familia con preguntas del estilo «¿ella va a la iglesia?», cuando soy atea. Me da la sensación de que son unos vividores y quieren que él se apodere de mi casa.
Lo que más me molesta es que él se enfade porque yo hago todo sola y no lo necesito. En su familia crecieron con la creencia de que hay que aguantar todo y no divorciarse, y como yo soy independiente y la casa es mía, pues claro, lo puedo mandar a la mierda cuando quiera… y no me soportan.
Por eso le han dicho cosas como: “o se hace familia contigo o que se largue de ahí”. Y al final, la mala soy yo, por ser independiente.
Y mi suegra, encima, comentando que no debería ponerme shorts cuando hace un calor horrible, ¡cuando todo el mundo va en shorts! Mi novio incluso me ha dicho que no use perfume. Todo esto me causa tristeza. No por ellos, que sinceramente me dan igual, sino por él.
Encima me pide que vayamos a ver a sus sobrinitos, sabiendo que tengo lo justo para vivir y que él no trabaja. Le digo que no puedo por el dinero, y no lo entiende. Su familia encima le dice: “¿qué te importa si no puedes vivir ahí? Vete.” Claro, vete, pero el problema es que si hacemos un viaje, yo me quedo sin dinero para pagar mis facturas. Porque, por cierto, pago yo sola.
