Mi exmarido se fue a vivir a Ibiza hace dos años y desde entonces con la excusa de que no tiene dinero para viajar, nunca ha venido a ver a nuestra hija.
Lo que más me indigna es que él cree que ejerce de padre porque una vez al mes hace una videollamada en la que apenas se cuentan nada interesante. De hecho, cada vez me cuesta más que la niña quiera ponerse la videollamada, pero él se llena la boca diciendo que es un padre ejemplar que siempre tiene a su hija en la mente.
Yo me callo porque no quiero ser la causante de que mi hija tenga una mala imagen de su padre, pero me hierve la sangre cada vez que le escucho decirlo buen padre que es cuando ni siquiera se preocupa por saber cuáles son sus notas, por saber si necesita ropa o si tiene algún problema.
¿Creéis que hago bien manteniéndome al margen para evitar conflictos?
