Tengo 25 años, siempre me han gustado los hombres con dos dedos de frente, por lo que suelo enamorarme de hombres más mayores que yo.
Ahora estoy saliendo desde hace dos meses con un chico de 35 años que conocí en una carrera. A ambos nos apasiona la naturaleza y correr, por lo que ya empezamos partiendo de una buena base: tejer hobbies en común.
Llevamos poco tiempo pero siento que me estoy enamorando de él rápidamente. Me parece un chico educado, trabajador, amante de los animales como yo y muy buena persona. Mi amiga me ve muy emocionada y me dice que pise un poco el freno porque he sabido hace unas semanas que se ha divorciado dos veces. Según ella… eso no puede ser bueno y cree que esconde algo que no veo y que me hará sufrir.
Ahora voy con miedo cuando antes disfrutaba muchísimo de su compañía.
¿Creéis que haberse divorciado dos veces es síntoma de que tiene algún defecto grave?
