Mi hijo tiene 21 años y siempre le ha costado mucho estudiar, nos tenía bastante preocupados porque no sabíamos a qué se dedicaría, ha estado probando distintas cosas pero nunca ha terminado contento. Se ha dejado dos módulos a medias, los trabajos que ha probado no lo terminaban y el otro día en la comida familiar por fin nos dijo que había descubierto algo que le motivaba, quería ser guardia civil.
A mí me pareció una idea estupenda, nos alegramos todos muchísimo porque de verdad se le ve ilusionado, hasta ahora todo lo que había hecho era por medio obligación, nosotros siempre le decíamos que o trabajaba o estudiaba, pero que rascarse los cataplines en casa no.
Así que cuando nos ha dado la noticia todos nos hemos puesto contentos, además que lo tiene todo mirado y se le ve decidido por primera vez.
Pues bien, mi hermano (su tío preferido) no le ha hecho ninguna gracia, le ha preguntado que si en serio quería ser picoleto, que desde cuando le interesaba ser un gorila y unas cuantas lindezas más que no recuerdo porque me he puesto un poco nerviosa.
Mi hijo se ha puesto a intentar contestarle, pero creo que se ha quedado bloqueado porque lo quiere mucho, al final mi hermano se ha ido de la comida diciendo ‘de ti no me lo esperaba’.

Y me ha dejado al chaval cabizbajo, mi marido le ha dicho que no le haga caso, que él tiene que ser lo que él quiera, que pase de su tío que es un caso aparte.
Pero he visto a mi hijo mal, he llamado a mi hermano y como siempre no ha dado lugar a hablar nada, me ha dicho que a él le da igual, que el chaval haga lo que quiera, que pasa y que no va a volver a decir nada, pero yo quiero que hable con él y le diga que le apoya.
De verdad, qué cansada estoy de estas historias, yo solo quiero que estudie y tenga un oficio, espero que no cambie de idea por mi hermano.
¿Qué me decís? ¿Creéis que puedo hacer algo más para arreglarlo?