Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Necesito soltarlo porque todavía estoy rabiando.
Estoy en el AMPA (Asociación de Madres y Padres) del cole público de mi hijo aquí en Valencia. Esta semana teníamos que presentar un informe para pedir financiación para una excursión escolar y había que montar un Excel enorme con todos los gastos y previsiones.
Una madre del grupo me pidió «un poquito de ayuda» porque no se aclaraba mucho con el ordenador. No me importó: me puse una noche entera, entre curro y críos, y se lo hice todo. TODO.
Pues esta mañana en la reunión lo presentó como si lo hubiera hecho ella sola. Todo el mundo felicitándola y ella sonriendo como una campeona. Ni una mención a mi ayuda.
Me sentí invisible, utilizada. Y ahora no sé si hablarlo con ella, dejar alguna indirecta en el grupo que lo vea todo el mundo, vengarme o dejarlo pasar.
¿Qué haríais? ¿Vale la pena montar un pollo o mejor tragarse el orgullo?
