Se habla mucho de los ascensores, poco de los metros.

Inicio Foros Sex & Love Love Se habla mucho de los ascensores, poco de los metros.

  • Autor
    Entradas
  • Maria
    Invitado


    Maria on #141387

    Buenas chic@s!!

    Me animo a escribir por aquí para contaros, por deshagorme más que nada, porque hay poco que pueda hacer, algo que me pasó hace unas semanas!!
    No sé si es a la única que le pasa, pero soy una persona bastante observadora, suelo mirar a la gente cuando voy en metro, bus, avión. No puedo evitarlo. Me gusta observar y analizar lo que la gente hace cuando comparte espacio con otras personas. Y cuando haces eso, de vez en cuando, ocurre la magia y encuentras a alguien que destaca del resto con su actitud. Una persona que no va sumergida en su día a día, sino que mira el resto a la cara, ayuda si alguien lo necesita o simplemente te devuelve una media sonrisa. Ya tuve un amor «platónico» en el metro de Londres. Un chico bastante mono que siempre cedía su asiento a personas mayores, niños o chicas en general (un día me lo ofreció a mí también). Siempre he creído que los gestos hablan por las personas. Una persona puede decir que es tal o cual, pero sus gestos hacia los demás te mostrarán quien realmente es.
    El hecho es que siempre he creído en esa magia del metro (y variantes), pero fue hace unas semanas cuando creí volverme totalmente loca. Actualmente estoy en Francia, dato que me parece importante destacar ante la situación que voy a contaros.
    El hecho, es que un día, en el metro, una señora me preguntó (en francés) dónde tenía que coger el metro que la llevara a su destino turístico. Bien, yo con la mejor intención del mundo me puse a explicar a la señora que llevábamos la misma dirección y que yo también lo buscaba. Aquí viene lo importante de destacar que estoy en Francia. Un chico se acercó a nosotras a decirnos dónde estaba la línea que teníamos que coger. Hasta ahí, nada que no hubiera vivido antes. Pero acto seguido, la mujer siguió el camino indicado y yo me disponía a hacer lo mismo hasta que el chico se acercó y me preguntó si hablaba español (imagino que mi acento o mi mal francés me delató). Le contesté que sí, pero sin prestar mucha atención seguí mi camino, pero él insistió preguntando que de dónde era. Le contesté y le pregunté si él también era español. Todo esto, sin yo dejar de encaminarme a mi destino. Finalmente le dije que encantada y que buen día y tal, o eso creo, porque realmente sería incapaz de reproducir exactamente lo que le dije al final. Y soy incapaz porque lo que quedó grabado en mi cabeza fue su forma de mirarme. Ese momento de montarme en las escaleras mecánicas (vaya tía imbécil, pensé más tarde de mí misma), mirar hacia la persona que me preguntaba y ver su mirada. Sinceramente, nunca nadie me había mirado así. Ni siquiera podría describir esa mirada. Simplemente había algo que me hizo sentir tremendamente especial. Desde entonces he intentado explicarlo de muchas formas; «cuando estamos en el extranjero nos hace especial ilusión encontrar compatriotas», «quizás él pensaría.. la pobre, con el francés de mierda que gasta, llevará aquí unas semanas, va perdida», «o quizás pensó.. quién tuviera la suerte de un día libre y hacer el turista»… La cosa es que independientemente de lo que cruzara su mente, a mí me transmitió esa magia, ese encontrar a alguien que sin conocerte de nada es capaz de leerte más que cualquier personas que te conoce desde hace años.
    La verdad es que estuve varias semanas con su cara en mi cabeza y maldiciendome por no haberme parado y charlar sin que pareciera que me esperaban en algún lugar (tenía tiempo de sobra, joder!). Y más cierto aún es que llevo semanas preguntándome si son enajenaciones mías o realmente allí hubo magia real. Por momentos quiero volvermelo a encontrar y comprobar todo esto. A ratos prefiero pensar que me volví loca del todo y mejor dejarlo todo como un bonito sueño. Pero lo que tengo claro es que me ha enseñado una lección. Basta de prisas innecesarias. Basta de miedo, timidez o indecisión. He comprobado aquello de «en la vida el peor arrepentimiento es el de aquello que no hiciste». Así que no sé si la probabilidad jugará a mí favor algún día, si volveremos a cruzarnos en el metro o cualquier otra parte de esta ciudad, pero tengo claro que no volveré a dejar pasar la oportunidad.

    Gracias a todos los que leáis este tostón, hay poco que hacer, como digo al principio, pero necesitaba contarlo y no me atrevo a hacerlo a la gente que conozco, ya que me tienen un poco de loca de normal XD


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Ro
    Invitado


    Ro on #141435

    Hola! No quiero bajarte de la nube de golpe pero resto que te ha pasado es bastante frecuente aquí en Francia, yo que no tengo nada de top model he tenido muchos»encuentros» de metro en todos los años que llevo aquí. Lo que he entendido es que en Francia al menos en las grandes ciudades las chicas caminan deprisa no miran a nadie y en general se ponen bastante bordes si algún tío les habla. Las pobres tienen razón porque hay mucho tío chungo pesado. Las españolas no estamos acostumbradas a estar tan a la defensiva, por lo menos yo que no soy de gran ciudad, respondo si me hablan, miro a la cara y sonrío fácilmente. Algunos amig@s me han hasta reñido por ser así. En fin, mi propia experiencia :)

    Responder
    Monica
    Invitado


    Monica on #141438

    Yo viví algo parecido. Le veía cada mañana en el mismo tren, mismo andén… me enamoré de él sin saber su nombre ni cruzar palabra. Un día, al tomar cada uno su camino, me dijo adiós con la mano, y yo por los nervios le giré la cara y me fui. A los dos segundos me di del error que había hecho, pero cuando me giré ya no estaba. Eso era un viernes (cogíamos el tren de lunes a viernes) y no podía esperar a volver a verle para disculparme por tal estupidez. Gracias a mis dotes de locadelcoño descubrí quien era, su nombre y a que se dedicaba, y con mi par de ovarios me crucé en su camino el sábado (investigué a través de redes sociales para el encuentro fortuito). Desde ese día hasta hoy seguimos juntos, y ya van tres años y medio! Haz caso de tus instintos que la magia existe. Ojalá le vuelvas a ver. Suerte!

    Responder
    Mi
    Invitado


    Mi on #141442

    A mí me pasó algo parecido, yo siempre he pensado que eso de enamorarte de un día para otro no era posible pero este verano me he dado cuenta de que estaba equivocada. Yo siempre voy de vacaciones a mi pueblo y aprovecho para ir a la feria, este año pasó algo diferente allí, conocí a un chico, el que controlaba uno de esos cacharros de feria que yo tenía muchas ganas de probar porque nunca lo había visto (puede que lo conozcáis, es la olla). Bueno pues la cosa empezó con que me ayudó a bajarme porque iba con unos tacones bastante altos y al mirarme me sonrió y me dijo «que ojos más bonitos tienes» y a mí no se me ocurrió otra cosa que devolvérselo ya que los tiene iguales que yo (azules). Ese día no pasó nada más que no fuera él mirándome cada dos por tres mientras yo estaba con mis primas. Al día siguiente se subió conmigo porque vio que iba sola y hablamos, me enseñó el truco para no caerme y mantenerme de pie y cosas así. Al tercer día yo ya sentía mariposas de esas cuando sabes que le vas a ver pues ese día mis primas se subieron en otro cacharro que a mí no me hacía mucha gracia ya que da muchas vueltas y yo me mareo fácil. La cosa es que yo iba sola entonces el vino y se subió conmigo (el cacharro es el de las tazas). Hablamos, nos conocimos y para mí que saltaron chispas pero como nos sacamos bastantes años tampoco sabia si tenía oportunidades. Al día siguiente, el último, sabíaque si no hacía algo iba a perder la oportunidad y yo soy de las que también piensan que solo te arrepientes de las decisiones que no tomas así que fui y por mis narices y le pedí el número de teléfono. En eso que va y me suelta que tiene novia y yo no supe más que decirle «ah bueno, vale, pues nos vemos esta tarde si eso» no volví, me fui más triste que un niño al que se le cae el caramelo al suelo. Supongo que hay finales para todo, el mío no fue bueno pero quién sabe como sea el tuyo, yo digo que si lo ves tires para alante, que no te quedes con la duda, si resulta que no hubo nada, bueno, al menos ya lo sabes, no pierdes nada.

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 4 entradas - de la 1 a la 4 (de un total de 4)
Respuesta a: Se habla mucho de los ascensores, poco de los metros.
Tu información: