Por suerte cada vez es más común.
Yo estoy separada de mi ex y somos muy buenos amigos.
Ambos tebemos nuestras parejas y nunca ha habido tentaciones de nada entre nosotros ni situaciones raras.
Justo el domingo salió con la bici y se pasó por casa a ver a los niños, mi marido y yo nos sentamos con él tomando café y pasamos la mañana tan ricamente.
Obviamente para mi marido al principio fue raro y tuvo sus reservas… Pero cuando nos vio se dio cuenta de que no hay de qué preocuparse, que mi ex es un buen tío muy agradable y amigable y que nuestra relación es de amigos y que los niños lo agradecen un montón.
Obviamente hemos de gestionar cosas difíciles y a veces nos discutimos… Pero eso no significa que ninguno de los dos quiera joder o vengarse del otro… Vamos que hay que normalizarlo.
También en general deberíamos de dejar de sentir celos… Nuestra pareja no es una posesión ni nos la quieren «robar» si él decide irse con otra persona significa que no era un buen compañero y ya y eso puede pasar con la ex, con la compañera o con alguien de cuya existencia no estás enterada.
Dejar las ralladas de lado es lo mejor que se puede hacer por una relación.