nunca pensé que iba a tener que contaros algo asi la verdad y menos en un foro como este, pero no os puedo engañar me encanta leeros y creo que me vendrá bien desahogarme.
Tengo dos hijos, uno de mi primer matrimonio que ya tiene 20 años y otro de 12 con mi mujer actual. Con mi hijo mayor tengo una relación un tanto peculiar, porque la custodia la tuvo siempre su madre y yo le veía los fines de semana cuando me tocaba. Desde que cumplió los 18 no le veía ni eso, él iba a su bola, vivía con su madre y solo venía a verme cuando le interesaba. Venía (y viene, que en la actualidad sigue haciendo lo mismo) cuando tiene algo que pedir: o la paga de la semana o papá voy a comprar no sé qué (para que yo le diga toma y cómpralo), papá me tengo que sacar el carné, papá he decidido que voy a hacer un curso de no sé qué que me cuesta tanto…etc. Vamos, lo que viene a ser un interesado. Pero al margen de eso es muy buen niño y le quiero mucho.
Después del instituto no quiso seguir estudiando, no siquiera el bachillerato. Al final le convencimos para que hiciera un grado medio. Primero hizo el grado medio de estética y cuando terminó dijo que quería hacer el de deporte. Cuando terminó de hacer el de deporte dijo que quería hacer el superior de deporte y en esas está. Todavía no ha terminado, pero en teoría lo hará este año. Algunos fines de semana de semana le llaman para trabajar en una conocida tienda de pizzas, pero no es un trabajo estable, ni siquiera son todos los fines de semana.
Lleva medio año saliendo con una chica, que es cuatro años mayor que él. La chica es muy agradable y al igual que él, ha ido dando bandazos por distintos grados medios sin terminar de encontrar su camino y en la actualidad tiene un trabajo bastante precario. Así que nos juntamos con dos jovenzuelos con trabajos precarios, nada estables y mal pagados. Pues quizá ellos no piensan lo mismo, porque hace unas semanas me dijeron que se querían ir a vivir juntos y alquilar un piso. Yo me quedé un poco a cuadros y les pregunté si habían echado números.
— No seas cenizo, papá — me dijeron — seguro que encontramos algo o alguien nos ayuda.
Con este «alguien nos ayuda» creo que se referían a mí, porque tengo un piso alquilado, pero ese alquiler tiene un contrato que no voy a romper por un capricho. No es como si no tuvieran casa en la que vivir ninguno de los dos. Así que yo me hice el sueco y la cosa siguió su curso. Al poco, un día de esos que vino mi hijo a verme para sacarme la paga, me dijo que ya sabían lo que iban a hacer, que se iba a terminar el contrato del piso en el que vivía su chica con el padre y que se iban a quedar ellos con él. Yo le volví a preguntar que si habían hecho números, me dijo que sí, que sin problema. No lo entendí yo muy bien, pues el piso está en una zona de la ciudad que barata no es. Pero bueno, si habían hecho números…
A los pocos días me los encontré por la calle y les invité a tomar unas cervezas. Estaban de capa caída porque habían hablado con él propietario del piso que tenía alquilado el padre de mi nuera y les había dicho que necesitan dos nóminas cada uno y una cantidad muy interesante de fianza. Ella no tiene un duro y él, aunque yo le ayude algo, no tiene nómina estable. Además, habían estado mirando pisos en diferentes portales y con todos les pasaba lo mismo. No quise decir «os lo dije», pero vamos… Les dije que no tuvieran tanta prisa, que primero ahorraran, que ya tendrían tiempo para irse a vivir juntos y sin pasar penurias innecesarias no pagar un dinero que no tenían. No parecieron muy convencidos.
Al cabo de unos días me los volví a encontrar y esta vez estaban súpercontentos, me dijeron que ya habían encontrado la manera de irse a vivir juntos y que eran muy felices. No me dieron muchos detalles, pero al final me vinieron a decir que el padre se iba a vivir a otro piso en otra parte más barata de la ciudad y entonces ellos se iban a quedar en ese piso.
— ¿Pero cómo lo vais a pagar? ¿Habéis solucionado el tema de las nóminas?
— No te preocupes, papá, que ya está todo hablado y no nos va a hacer falta nada de todo eso.
Yo me quedé sin terminar de entender y con la mosca detrás de la oreja, así que esa noche me presenté en casa de mi ex para ver a mi hijo y que me lo explicara mejor y sin que estuviera ella delante por si había algo que no quería compartir. No era capaz de sonsacarle nada, hasta que se vio acorralado y me dijo que no, que cuando se fuera su suegro ellos simplemente se iban a quedar allí y que el casero acabaría por aceptarles como inquilinos y cobrarles lo que ellos pudieran pagarle. El guantazo que le di creo que se escuchó en el portal de enfrente. No me siento orgulloso de habérselo dado, pero menos orgulloso me siento de que me diga a la cara que se va a quedar de ocupa en una casa sin tener ninguna necesidad de ello y con premeditación y alevosía. Me parece increíble.
Llamé a su madre, se lo conté y le montó una bronca tremenda. Pero claro, él es mayor de edad y al fin y al cabo puede hacer lo que considere. Tampoco voy a ir a comisaría a denunciarle, pero sí que he pensado en avisar al señor. Luego me he dicho, no te metas en problemas que haga él lo que considere que ya es mayor de edad y se responsabilice de sus actos y asuma sus consecuencias. Y así estamos, decepcionados hasta el infinito con mi nuestro mayor.
