Como te explico las vueltas de mi estómago, lo vacío que se me queda el pecho, que me canso de nadar en el océano de tus brazos, buscando mas abrazos, pero me hundo a lo más oscuro.
Estas pero no estás aqui, flotando sólo un cuerpo sin la mente, tan lejos a pesar de estar rozando, la piel que a veces se eriza,y otras es puro hielo.
Tus ojos miran, pero no se derriten, solo hay brasas de algún fuego que, consumido, ya no prende neuronas.
A veces están tristes, como atrapados, queriendo salir de una cárcel que no tiene barrotes.
Otras veces eres viento, y pudiendo volar sola, me llevas a las nubes, tan libre que eliges sólo estar conmigo, dándome de la droga más fuerte, con la sensación de querer un poco cada día, y con la abstinencia de cada segundo que no conectamos, como dos estrellas, cuando poco importa nada, sólo seguir las señales que nos atrapen en nosotros mismos.