Hoy en el parque me ha pasado una de esas situaciones tan desagradables por la que más de una le habrá pasado y que seguro que no será ni la primera ni la última vez que me pase a mí y a otras.
Estaba en el parque con mi hijo de 3 años, con las gafas recién rotas que no veía un carajo, y hablando con otros padres, mi hijo estaba a 7 metros con otros niños. De pronto oigo y veo a una mujer en tono alto preguntando a mi hijo como se llamaba. Yo me he acercado y la mujer mirando mal a mi hijo me ha dicho que él le había roto una cosa a una niña (la niña estaba llorando), lógicamente me he disculpado y le he dicho que se lo pagaba toda preocupada, luego me ha dicho que era una seta del suelo, le agradezco que me lo diga y le comento que hablaré con él… Pero es que se ha puesto a reñir y a machacar a mi hijo, no podía dar crédito a lo que veía:
– lo has hecho tu, tu le has roto eso a la niña… (repetidas veces)
Y mi hijo, pues lo negaba (porque es pequeño y tenía miedo de la señora) yo me he enfadado le he parado los pies, le he dicho: PARA! Ya me lo has dicho a mí lo que había pasado y que quien tenía que hablar con mi hijo era yo.
Con un tono educado pero enfadada como la que más.
¿Por qué reñimos a niños que ni conocemos? Si ya me lo ha dicho a mi ya basta. Mi hijo no ha pegado ni insultado a nadie, me ha parecido desorbitado la reacción de la señora. Claro que ha hecho mal, pero es mi trabajo hablar con él, que ya lo iba a hacer.
A mí no se me ocurriría machacar a un niño que no conozco y menos tan pequeño, ha sido muy desagradable.
Lógicamente, la charla a casa con mi hijo ha tomado otro rumbo le he dicho a mi hijo que nadie tiene derecho hablarle así y que si un adulto que no conoce le habla así que me avise o que le diga que pare o se vaya.
Solo quería desahogarme y que si me lees que te ocupes de tus hijos y que no te acerques más al mío.