Hola, soy Sara, 46 años. Hace 4 meses empecé a notar cambios en el comportamiento de mi marido. Llevamos juntos 13 años. Empezó a llegar más tarde de lo habitual del trabajo, preocupación excesiva por el físico, dejó de llamarme en horario laboral o de contestar mis mensajes, su móvil siempre en silencio, y empezó a aparecer el nombre de Mónica (compañera de trabajo).
Cada día me fui encontrando algo nuevo, mentiras que posteriormente reconocía: decía que iba al pádel con X pero en realidad se iba con ella, pintadas en la mano que eran caritas sonrientes porque Mónica lo había notado triste, una comunicación fuera de horario laboral… Cada vez la bola se hacía más grande a pesar de decirle que no veía normal ciertas cosas, pero la respuesta siempre fue que veía cosas dónde no las hay, que estaba loca, que era una sargento..
Después de un par de meses en los que los comportamientos inapropiados (no puedo detallar todas las situaciones pero por ejemplo un día llegué a casa y lo pillé con el manos libres hablando con ella. Él cuando me vió yo ya estaba a un metro, así que me dijo Hola, y acto seguido le dice a la compañera Bueno, adiós y cortó la llamada) cada vez eran más y más fuertes, le planteé el divorcio y en principio lo asumió B.

Concertamos cita para la abogada y en el último momento me dijo que sin mí se moría, que estaba enamorado. Con respecto a la compañera, después de descubrir varias cosas más, sólo le pedí que como el trato no había sido sólo de compañeros y me había mentido que la relación fuera del trabajo tendría que ser nula porque me parecía todo muy extraño, y se comprometió a hacerlo.
Después de esto seguí notando cosas raras, por lo que en un descuido le cogí el teléfono, accedí a la app de nuestra operadora y me descargué las facturas de su móvil (pagamos a medias el pack Internet, móviles pero está a su nombre y sólo las puede ver él) y ahí descubrí todo el pastel. Las llamadas eran constantes, 30 min antes de entrar a trabajar, 30 min al salir de trabajar (es decir, el camino de ida y vuelta del trabajo-casa) pero no el camino de mi marido que serían 15 min, sino el trayecto de ella, que vienen siendo esos 30 min. Y luego en el mismo día, 1 o 2 horas más y así casi todos los días Mayo, Junio, Julio bajando el ritmo los días que libra mi marido y que coincidía conmigo en casa… El mismísimo día después de pedirme otra oportunidad ya la estaba llamando.
Hablé con él y me dijo que él sí había cambiado, que ya no hablaba con ella igual que antes, que no hacía nada malo y que seguiría hablando lo que él considerase y cuando lo considerase. Mi marido tiene 45 años, Mónica 24. Decidí hablar con ella, una conversación de dos horas. Descubrí más mentiras, y vi el grado de complicidad que tenían, que ya sospechaba pero que con dicha conversación me quedó más claro. Mónica tiene novio desde hace 5 años, se ve muy niña, podría ser mi hija, sus padres tienen mi edad. Ella me confirma que no le gustaría que su novio tuviera este comportamiento con una chica.. Pero ella lo tiene con mi marido.. Me voy de esa conversación muy hundida, veo las cosas muy claras y le vuelvo a decir a mi marido que me quiero divorciar.
Ahora, mi marido sigue quedando cuando él lo considera, pero me sigue diciendo que está enamorado de mí, que no quiere separarse. Desde el principio le dije que no hay cabida en nuestra relación el trato que tiene con esta niña, pero no lo ha frenado.
Me siento vieja, gorda (he bajado 10 kg, mido 1’65 y peso 58 kg, veo la báscula y sé que no estoy gorda pero me veo así) estoy bastante hundida. Mi marido va dando largas, le he pedido que se vaya a un piso de alquiler pero prolonga mi dolor. Muchas veces parece él el agraviado, de verdad que esto es de locos. Soy una persona normal, trabajo y voy para casa, soy hogareña, me llena estar con mi marido y mi hijo, no salgo mucho o casi nada, jamás le he sido infiel ni de obra ni de pensamiento, estaba completamente enamorada.. Es difícil resumir estos 4 meses en estas líneas, las mentiras, las noches sin dormir, el tener que tomar relajantes, la cantidad de peleas, el nivel de las peleas, el disimular delante de las familias pq decidimos llegar a acuerdo sin meter a las familias, el comerme todo esto prácticamente sola, el pedirle que parase de quedar con ella al menos hasta que cada uno viviera en un sitio y que lo siga haciendo, el que no me diga que me quiere y que lo siga haciendo, todo el daño gratuito..
Podría llegar a entender que no quisiera una vida conmigo, me dolería pero es algo que puede pasar, pero decir una cosa y hacer otra, el no frenarse viendo cómo he estado, el que haya hablado con esta niña de nuestra relación o nuestros problemas, el que pese más esa relación «laboral» Que nuestro proyecto de vida… Aunque, si tengo que ser sincera conmigo misma, analizando cómo me ha Tratado en estos 13 años, casi que todo esto era más que predecible…Gracias por leerme, la verdad me siento muy sola y no sabía cómo desahogarme