Hola! Grace, entiendo lo que pasa (creo): has ido tragando, pero hoy ya has dicho basta. No me extraña. No mereces ser tratada como lo hace. No sé si te servirá lo que digo, pero creo que te irá bien al menos para darle un par de vueltas al asunto: si ya has hablado con ella con anterioridad, corta el grifo, no le toleres más insultos ni humillaciones. Ve a patinar, ponte cintas de felpa, sé libre… ¿Dónde? Ni idea, indaga entre familiares y amigos, a ver si alguien te da cobijo. Pero huye de esa casa, porque desde luego bien no te hace. Lo primero es estar bien uno mismo. Por desgracia, he tenido que poner distancia con mi madre por algo parecido a la no empatía, a la no comprensión, al no respeto, al «yo, yo y después yo» de alguien que se cree con derechos sobre mi, a mis 32 años. Duele, no digo que no, pero el bienestar de uno va por delante. Y desde que he marcado límites… Chica, qué bien duermo! Un abrazo de fuerza y ánimo!