Ay la vida de madre! Siempre me pregunto cómo es que con dos pequeños gremlins en casa, mi marido tiene ese don de encontrar ratitos para sus videojuegos y devorar libro tras libro. Y yo cuando intento leer el título de un libro ya tengo a alguien reclamando mi atención o tirando algo.
Adoro a mis peques pero ¿y si yo también quiero un momentito para mí? Un ratito en el que pueda sumergirme en una novela, viajar a otros mundos o simplemente desconectar? Siempre hay algo pendiente: algo que cocinar, algo que limpiar, algo que comprar, pañal que cambiar o alguna que otra crisis doméstica.

Y ahí está él, en su burbuja, entre mandos y páginas y yo pensando: ¿será que tiene algún pacto secreto con el universo para tener tiempo libre?.
A veces le digo que me comparta un poco de su «tiempo mágico» y él se pica diciéndome que también se encarga de muchas cosas..
¿algún consejo para equilibrar esos momentos y que ambos podamos disfrutar de nuestros hobbies? ¡Se aceptan todas las sugerencias! 😅💕