No tengo a quién contarle esto porque es muy personal, así que lo dejaré por aquí sin nombres y con los datos ligeramente modificados.
Para dar contexto, mis padres (46 y 51 años; yo tengo 26) son la típica pareja que han estado toda su vida juntos, desde la adolescencia. Son de esas que nunca han tenido nada más con nadie.
Hasta hace unos años, era todo un orgullo poder decir que se adoraban, que llevaban todo ese tiempo juntos y se seguían queriendo y tonteando como el primer día. Veía que la llamita seguía ahí, y yo no esperaba menos de mi futura relación, llegue cuando llegue.
Pero una vez mi padre metió la pata. No entraré en detalles pero le fue infiel. De esto hará unos cinco años. Fue horrible verla llorando borracha toda la noche. Nunca en mi vida la había visto así y estuve unos buenos meses sin mirar si quiera a mi padre. Se había cargado toda mi confianza. Sentí que aparte de mi madre, me había traicionado a mí, a toda la familia. Eran mi prueba viviente de que el amor de verdad existe y perdura con los años, y se lo cargó todo. A dia de hoy siguen juntos. Eso sí, tras muchas peleas que incluyeron gritos, celos, objetos partidos en casa cada dos por tres, golpes (no entre ellos, la única que sufrió «físicamente» fue la casa y dichos objetos)… Mis hermanos y yo estábamos hasta el gorro porque aparte de todo eso, nos metían en medio con frases como «dile a tus hijos lo que has hecho por ahí, anda». Aunque nosotros ya lo sabíamos, excepto el pequeño. Era demasiado joven para entenderlo y no creo que nunca se lo vayan a decir.
El caso es que tras un periodo muy complicado para todos se perdonaron y siguen juntos. Con el tiempo pude volver a tener relacion con mi padre, pero eso no significa que le haya perdonado. Aun recuerdo a veces lo que hizo y siento asco.

Mi madre me confeso que ella se «vengó» de él antes de perdonarle, y eso fue ya la gota que colmó el vaso. Ahora no puedo decir que al menos uno de ellos vale algo. Es decir, tienes la oportunidad de ser mejor que él y la desaprovechas bajandote a su nivel y siendo igual de asquerosa…
No le he dicho mucho al respecto porque es un tema del que no se habla. Pero yo lo sigo teniendo presente aunque ya lleve años independizada y viviendo sola por mi cuenta (ni siquiera vivo en España), y aunque los quiera, para mi desde entonces no valen ya nada.
Hace poco me comentaba mi madre que una amiga suya casada se tiró a uno y que mi padre de «guarra» no la bajaba, y ella la defendia. No le dije nada, pero mi cabeza estaba en plan, «si, fue una guarra, igual que fuisteis tu y papá. Después de lo que te pasó deberías ser la primera en reprocharselo». Pero callé.
Quizás se lo comente a mi psicóloga. Los dos me han decepcionado como no creo que ninguna otra persona pueda en la vida.