Hola, loversizers!
Llevo mil sin escribir aquí, así que intentaré ser breve. Llevo 2 años casi con un chico que es un encanto desde que lo conozco, siempre me dio mucha seguridad y me parecía una persona supercoherente y con la cabeza bien amueblada. La única pega que le veía es que era muy intenso desde el principio y yo soy muy independiente y que, en casa, cuando venía, nunca hacía nada (ni fregar un plato, vaya). Aun así, las cosas buenas me compensaban esas dos pegas.
El caso es que gradualmente el tiempo que pasaba en mi casa fue cada vez mayor, y de 3 días pasaron a 5 a la semana, a estar siempre encerrados viendo películas y yo a agobiarme cada vez más porque me di cuenta de que estaba dejando de lado las cosas que me gustaba hacer antes de estar con él. Él seguía sin colaborar en nada, ni siquiera hacía una comprita de vez en cuando para compensar y a mí me daba mucha vergüenza pedir algo así, que a mí me saldría natural. Empecé a tener ansiedad de nuevo tras varios años sin.

El caso es que en febrero me traje a mi perrito a casa y yo estoy muy apegada a él, demasiado diría, y eso es fuente de conflictos con mi chico, que vio que yo ya no tenía disponibilidad absoluta para él. Pese a todo, poco a poco fui poniéndole limites al perrito. En verano me formó varios números al respecto porque cuando él llega del trabajo, yo me voy a pasearlo un buen rato y lo dejo a él solo (él nunca me acompaña por pereza). Me echó en cara que teníamos menos sexo (estoy con ansiedad y depresión y aun así tenemos todas las semanas…), que mis rutinas no le gustaban ya, que le parecía fatal que a mí me gustara ver la tele (ataque muy gratuito) cuando había mil películas y series mejores… Sabe que estoy en terapia psicológica y que me siento muy insuficiente para cumplir con lo que yo creo que se espera de mí, pero de vez en cuando me lanza algún dardo como que está quemado de que yo esté mal o de que esté siempre cansada.
Total, que aquí ando, con la cabeza dividida porque lo quiero mucho y he invertido mucho tiempo en la relación, pero por otro lado me siento muy presionada por él (hemos tenido movidas a cuenta de mi negativa a convivir) para ser lo que él desea de mí, siento que me ha comido espacio en mi propia casa y que por mucho que lo intente y me esfuerce para que esté a gusto, yo nunca estoy a la altura y lo hago todo mal, con él, con mi perro y con todo en general. ¿Alguna ayudita?