Hola, quizá esto os parezca un drama de pija, pero necesito desfogarme porque a mi marido lo tengo frito ya de tanto que le repito el mismo chiste.
Desde bien jovencita siempre he tenido la ilusión de tener un piso/casa en propiedad al que poder llamar mio y para ello ahorré todo lo que podía para comprarnos algo. Estuvimos 5 años viviendo en un cuchitril para ahorrar, un cuarto, sin ascensor, con vistas a las bragas de mi vecina, con un casero rata y un edificio que tenía más grietas que ladrillos.
Finalmente ahorramos para la entrada y la reforma de un piso precioso: grande, luminoso, con habitaciones para criar niños, tendriais que ver que cocina tengo con isla y todo. Lo mejor: la comunidad tiene piscina.
Quizá las que no seais de ciudades de costa no sabeis esto, pero para lo que vivimos aquí todo el año, el verano es lo peor, playas abarrotadas, no puedes ir a tomar nada a tu terraza de confianza y por no hablar del ocio nocturno. El caso es que tener una piscina cominitaria para el verano es un puntazo para las que no queremos ir a las piscinas.
Nosotros estamos pagando 137.50 de comunidad, a mi personalmente no me parece caro, puesto que hay que pagar seguro comunitario, limpieza de rellanos, gestor/asesor… además del mantenimiento de la piscina.

El caso es que desde hace ya tiempo hay deudas a la comunidad, por parte de algunos vecinos, pero el otro día nos llegó una convocatoria para una reunión informativa en la que además de otros puntos, nos dijeron qje la comunidad no va a abrir la piscina porque no puede hacer frente al mantenimiento de esta y a contratar un socorrista. Allí se lió la de cristo y salieron a relucir la cuentas de la comunidad, más de la mitad de las viviendas deben dinero y aunque algunas solo deben tres o cuatro cuotas, que entiendo que puede ser un apuro, todos podemos tener malas epocas, hay 7 que deben más de tres mil euros, el que más once mil y pico euros.
Antes de que digais nada, la comunidad ya ha emprendido acciones legales contra estos últimos.
Y aquí estoy yo, cabreadísima porque ir a la playa es un asco y no voy a tener piscina. Como ya he dicho antes, sé que es un mal menor y que algunas de vosotras pensareis que hay gente que no tiene ni para comer y yo pensando en la piscina. Pero a mi también me duele el riñón cada mes cuando veo en el banco los 137.50 reflejados y aun así sigo pagándolos religiosamente, como para que ahora me priven de uno de los mayores atractivos de mi «piso/comunidad». No sé, imagina que tu pagas religiosamente tu alquiler como para que un diga lleguen y digan, pues ya no se va a usar el ascensor porque gasta luz.
En fin.