Muchas gracias a todas por vuestros consejos y comentarios. Quiero que sepáis que me habéis inspirado mucho, y así como se despertó para ir a trabajar, exploté. Básicamente le dije que de nuevo yo no había dormido nada, pero es que nada de nada, y que estaba harta. Que obviamente a él le daba igual que no durmiese, porque llevamos meses así, desde algo antes de empezar el embarazo, y que aunque se lo había dicho muchas veces nunca ha hecho nada para solucionarlo. Me dijo que lo sentía con cara de perro apaleado un par de veces, pero yo tenía tal cabreo encima que seguí, y le dije que y una mierda lo sentía. Que decir que lo siente, que lo ha dicho muchas veces, no significa nada si no hace algo para cambiarlo. Le dije que me parece alucinante como puede irse a dormir cada noche más ancho que un ocho sabiendo que yo, que ya tengo bastante con el dolor de espalda o lo que tengo que levantarme para ir al baño, no voy a poder dormir nada porque él no me va a dejar. Que como puede tener los santísimos huevos de que lleve meses pidiéndole a horas intempestivas que me deje dormir y que a él no le haya importado lo suficiente para cambiar. Y le he dicho que c’est fini, que si a él le da igual si yo puedo o no puedo dormir, a mí me da igual que duerma él, así que nada, que se busque la vida pero que conmigo así no duerme más, y con el bebé menos. Que ya está bien que yo lleve todo el embarazo sin poder tomar antiinflamatorios, sin poder tomar medicaciones, o comidas que me gustan, hidratándome mucho, haciendo esfuerzos pensando en no hacerle daño al bebé, y que esté mamón sabe perfectamente , porque sí, varias veces le comenté que cuando nazca el bebé lo va a despertar igual que a mí, no haya hecho ABSOLUTAMENTE NADA para cambiar esta situación malsana. Hasta el moño. Que duerma en el sofá, en otra cama, o que se mude, pero hasta que cambie algo, conmigo no duerme.
Me he quedado de un a gusto que en cuanto se fue dormí enseguida tres horitas, que me supieron a gloria.
Besitos a todas.