No sé por qué mis amigos me critican por lo que contar, pero la verdad es que a mí me funciona. Recuerdo que hace años cuando los niños tenían seis y siete años me quedé alucinada porque fuimos a casa de un amiguito del cole y su madre me comentó que los niños desde que tenían cinco años se hacían en la cama, recogían su cuarto y ayudaban a recoger la mesa y ponerla.
Yo flipado porque mis hijos ni de lejos hacían nada de eso, pero también es verdad que yo no les había enseñado a hacerlo, pensando que aún eran pequeños. Esa madre tenía cuatro hijos y me explicaba que es obligación de todos los que forman parte de la unidad familiar colaborar en las tareas para que no todo recayera en ella. De esa manera les enseñaba que si ellos ayudaban, todos tendrían más tiempo para pasar un buen rato en familia.
Lo intenté poner en práctica, pero fue imposible, no supe hacerlo bien. Ahora que los niños tienen 12 y 13 años me piden que les dé paga porque a sus amigos del cole les dan. Así que he aprovechado para decirles que cobran paga a cambio de hacer tareas. Cada tarea tiene un precio y ellos van ganándose su paga que yo les entrego a final de la semana en función de lo que han hecho.
Me funciona y los niños aprenden a gestionar el dinero y a esforzarse, pero mis amigas me critican porque dicen que esto es explotación y que al final serán los bichos raros porque todo el mundo le dan la paga sin más.
¿Vosotras también creéis que me estoy equivocando?
