Mi pareja y yo somos muy liberales y desde el primer momento estuvimos de acuerdo en tener una relación abierta y tener contacto con otras personas. Debido a que, en nuestro entorno, hay poca gente con la misma mentalidad que nosotros, decidimos probar suerte en un club de swingers. Desde el primer momento nos sentimos como peces en el agua y muy tranquilos de saber que nos estábamos juntando con gente con nuestros mismos intereses.
Pues bien, allí conocimos a Manu y a Aitana, con los que congeniamos a la primera y con los que intercambiamos pareja casi siempre porque conectamos genial. Siempre quedamos para tomar algo y luego, bien en su casa o bien en la nuestra, seguimos con la fiesta, pero ha llegado un punto en el que Manu, para mí, está dejando de ser un hombre con el que acostarme de vez en cuando.
Una de nuestras normas es contárnoslo todo y avisar al otro cuando empecemos a sentir algo más que sólo atracción por otra persona, pero me siento una estafadora porque yo a mi pareja esto no se lo he contado. Cuento los días para volver a ver a Manu, estoy pendiente de su conexión de WhatsApp y de si me habla y estoy empezando a tener celos de Aitana.
Necesito saber si alguien ha pasado por una situación similar y si me recomendáis cortar por lo sano y no verlos más. Siento que si digo algo puedo perder el contacto con él para siempre y eso me aterra. ¡Ayuda!
