Si por «comentarios ofensivos» son aquellos que se hacen con la intención de ofender, a mí no me parece que lo sean. Lo de la herencia parece una broma desafortunada y lo de la celulitis me parece una curiosidad sin más a la que no hay que buscarle segundas intenciones.
Entiendo que el tema de la maternidad sea especialmente sensible para ti y que ciertos comentarios te puedan molestar, pero eso no implica que la gente los haga con la intención de hacerte daño. Y cuando un tema nos toca la fibra sensible somos más susceptibles de malinterpretar ciertos comentarios.
Por ejemplo, hace años le llamé a una amiga «sílfide» y ella se lo tomó como un insulto y se cabreó muchísimo conmigo, cuando por mi parte no era un insulto sino todo lo contrario, un piropo. Resulta que esta chica había sido anoréxica y tenía un enorme complejo con su delgadez y cuando la llamé «sílfide» ella interpretó que la estaba llamando «esquelética», cuando nada más ajeno a mi intención. Esta chica era muy alta, muy delgada y muy bella, y las sílfides son seres mitológicos conocidos por su belleza y esbeltez y, por extensión, se utiliza el término «sílfide» para cualquier mujer esbelta y hermosa. Y sí, yo sabía que mi amiga había sido anoréxica y que tenía un complejo con su cuerpo, y a pesar de eso no fui capaz de anticipar que se iba a tomar tan mal un comentario inocente que desde mi punto de vista hasta resultaba elogioso. Así que mucho ojo con sacar conclusiones precipitadas.