Todos tenemos gases, y todos nos tiramos pedos. Es algo completamente natural. Discretos, escándalos e incluso auténticas bombas fétidas. Todos los días expulsamos gases, y los que no salgan por arriba desde luego saldrán por abajo.
A nosotros también nos daba cosa, ya que parece que es algo por lo que debas sentir vergüenza. Me daba cuenta qué, a nuestra manera, ambos intentábamos ocultarlo. Y si se escapaba de noche… nadie sabía lo que había pasado. Nadie hablaba de ello.
Yo, cada vez que me quedaba en su casa, se juntaba el mal comer con la vergüenza de cagar en casa ajena, así que me llenaba de gases, y eso por la noche era una bomba de relojería. Lo pasaba realmente mal.
Hasta que nos mudamos y me di cuenta de que no merecía la pena darse tanto mal. ¿Qué íbamos a hacer? ¿Cada vez que uno quiera cagar el otro salirse al balcón? Así que cogí y le dije que todos cagamos y nos tiramos pedos. Que mi mierda, como la suya, no huele para nada bien. Y que es lo que había. Y si alguna vez se escapa simplemente nos lo tomamos con humor, al fin y al cabo es algo natural
No te des mal. Si se escapa se escapó. Ya descubrirás como a él también se le escapan, solo que al estar también dormida no siempre te enteras. Pero eso, no sufras por ello que no merece la oena pena