Hola,
Te voy a dar un consejo que una médica me dió a mi hace mucho tiempo, por una crisis en un trabajo tóxico que no podía dejar pero que tampoco podía soportar por más tiempo. «es mejor comer lentejas todos los dias que comer solomillo de ternera y ser infeliz».
Amiga mía, la libertad no tiene precio, es mejor que intenteis buscar u piso con una terraza (para los perros) que aunque sea pequeño y no sea el de vuestros sueños, os permitirá vivir en libertad y devolver la casa/finca que seguro que es preciosa pero os hace infelices a tu madre.
Si se siente sola, siempre puedes visitarla a menudo pero desde mi punto de vista, en esta vida hay que marcar ciertos límites para poder vivir en paz.
Sé que este es un melón que es dificil de abrir pero muchas personas entienden la maternidad como un peaje por el que siempre hay que pagar como hijo (y no digo que no la atiendas y ayudes siempre que puedas) pero tú estas aquí para ser libre y feliz.