De verdad que yo estoy que no me lo creo, sabe que soy alérgica a las gambas desde que me conoce (siete años) y ahora de repente me dice que una boda sin gambas no es una boda ni es nada.
Me lo ha dicho entre risas en una comida con su familia y todos le han dado la razón, he dicho que soy alérgica y me han soltado un “pues tú no comas” y se han quedado tan anchos.
Les he dicho que no es solo cuestión de comer, que si beso a alguien que ha comido gamba, me salen erupciones en la piel y dicen que como hay COVID pues no pasa nada.

Mi suegro ha dicho que si no mis invitados no coman, pero los suyos no van a dejar de comer gamba de primera en la boda de su hijo.
Os lo juro que no me lo puedo creer, ¿tan difícil es de imaginar una boda sin gambas en serio? El menu encima es perfecto, y de mucha calidad no entiendo a qué viene eso de que una boda sin marisco ni es boda ni es nada.
¿Qué pensáis vosotras?