Primero que todo, recuerda que no eres una mala madre. Eres una madre que está haciendo todo lo posible, de la mejor manera que puede. No seas tan dura contigo misma.
La etapa de los dos años es conocida porque los niños comienzan a descubrir su autonomía, y el uso del «NO» es parte fundamental de su desarrollo y de la formación de su identidad. Soy profesora de niños pequeños y puedo asegurarte que lo que estás viviendo es totalmente normal. ¡Tranquila! Respira, te cuento:
A mí me ha funcionado bien el sistema de economía de fichas (los niños ganan puntos cuando se portan bien o los pierden si tienen una rabieta o pegan, por ejemplo). Después, pueden canjear esos puntos por privilegios que no sean comida ni tiempo de pantalla, como elegir el cuento de antes de dormir o decidir a qué parque ir el fin de semana.
Te dejo dos ejemplos distintos de sistemas de economía de fichas, uno que doblan cuando ya han hecho cierta actividad, y otro en el pegan emojis en cada casilla. Ambos son de la tienda de recursos educativos de MonsPetits (te recomiendo sus redes sociales, es una maestra de infantil que me encanta).
i0.wp.com/monspetits.com/wp-content/uploads/2021/10/3.png?fit=1200%2C848&ssl=1
monspetits.com/wp-content/uploads/2020/03/Imprimible-Infantil-Habitos-Rutinas-Ninos-Homeschooling.-Educacion-Plantilla-Visual-Imprimible-5-scaled.jpg
Lo que considero también muy efectivo en la rutina diaria es dar siempre opciones de manera que el niño tenga la sensación de elegir, pero sin dejar en sus manos las decisiones importantes. Por ejemplo:
No le preguntes «¿Nos bañamos ahora?», porque si está jugando, lo más seguro es que diga que no. En lugar de eso, pregúntale: «¿Con qué juguete quieres bañarte hoy, con el barco o con el pirata?» Así, el niño siente que puede decidir, pero la actividad (bañarse) sigue siendo innegociable. Lo mismo puedes hacer en otras situaciones:
Peinarse: «¿Con qué peine quieres que te peine hoy, con el morado o con el verde?»
Pijama: «¿Quién quieres que te ayude, papá o mamá? ¿Quieres el pijama azul o el rojo?»
Cena: «¿Con cuál cuchara quieres comer, con esta o con esta?, Qué fruta prefieres, pera o manzana?»
Guardar juguetes: «¿Lo guardas tú o lo guardo yo?»
Si responde que no quiere hacer ninguna de esas cosas, el truco está en volver a formular la misma pregunta con las mismas opciones, sin entrar en una discusión. Esto se llama el método del disco rayado.
Ejemplo:
«¿Con qué juguete quieres bañarte hoy, con el barco o con el pirata?»
«No quiero… ¡NO!»
«Vamos a bañarnos. ¿Con qué juguete quieres bañarte hoy, con el barco o con el pirata?»
Repite hasta que ceda. Créeme, al final cederán porque ven que las opciones son solo las que das, y terminan eligiendo uno de los juguetes y yéndose a bañar.
Algunas actividades de la rutina se pueden hacer en forma de competencia, como recoger juguetes o peinarse. Si logra hacerlo antes de que termine una canción infantil, un cronómetro, (yo uso en infantil de este tipo para que adquieran el sentido del tiempo youtube.com/watch?v=dX6QXePOV0s&ab_channel=AlwaysonTIME), pueden jugar juntas a algo que le guste o ponerle una pegatina como recompensa.
Es completamente normal que te sientas desbordada tras haber estado dedicada exclusivamente a ella durante tres años. ¡Es agotador para cualquiera! Te recomiendo que aproveches un rato mientras está en el colegio para hacer algo para ti. Aunque limpiar y cocinar suelen ser las prioridades, lo más importante ahora es que te cuides a ti misma. Si puedes, prepara comida en grandes cantidades (o compra algo hecho de vez en cuando) para ahorrar tiempo, busca ayuda para limpiar una vez a la semana y, un par de mañanas, date un respiro para caminar, hacer ejercicio, tomar un café o quedar con una amiga.
No estás haciendo nada mal. La maternidad y la crianza son una aventura en la que tú también estás aprendiendo. Ambas se están descubriendo mutuamente y creando nuevas rutinas mientras ella crece y pasa por diferentes etapas. Con un poco de práctica, verás cómo logras controlar esos momentos de frustración antes de llegar al punto de darle un azotillo, para que ella no asocie la educación con violencia. Aún estás a tiempo.
Mucho ánimo y paciencia. Si necesitas algo, guárdate este post y, si quieres, puedes dejarme un correo para que podamos hablar.
Cuídate mucho, eres madre estupenda.
♥