Pues me parece que se pasa un poco de rosca, la verdad, descuidando prioridades que debería atender. Las aficiones que se viven con mucho fervor son así, te absorben, son tu estilo de vida, pero se debería tener madurez emocional para gestionarlo de forma sana. Si por mi fuera, todo mi tiempo libre me lo pasaría pegada a la consola, pero la vida no es solo eso.
Por eso es importantísimo compartir aficiones y gustos con tu pareja, para ahorrarte este tipo de frustraciones. Si no tienes nada en común con la persona con la que quieres compartir tu vida a menudo surgen este tipo de cosas. La pasión del primer momento pasa y queda la cotidianidad, ese es el desafío real.
Yo, sinceramente, no podría aguantar lo que aguantas tú y eso de ir de portatoallas tampoco lo veo. Sopesa si realmente te merece la pena andar así, porque si es algo que le apasiona de verdad, no lo va a dejar, y con razón. Yo no hubiera dejado los videojuegos por una pareja, eso no es negociable, por eso o comparto aficiones o no hay nada que hacer, ya me pueden traer al más guaperas rebozado e oro que ahí se queda.
En casa, tenemos un calendario de estrenos de cine y un horario de juego para los dos y, cuando el nene sea más mayor, habrá que cuadrar uno más porque ya apunta maneras. Compartir aficiones es muy gratificante.