Queridas lectoras,
Escribo pidiendo opinión porque he llegado a un punto en el que estoy desesperada.
Conozco a mi pareja desde hace dos años y es verdad que sin buscarlo, nos quedamos embarazados pronto y cuando nació nuestro amado bebé, la relación con mi suegra cambió por completo. Supongo que mi sorpresa es debida a que yo no la conocía bien y que nos hemos visto relativamente poco..y ahora no encuentro solución.
Ella es una persona muy intensa, no trabaja y tiene mucho tiempo libre. Trata a mi bebé como un juguete de feria, no respeta mis decisiones ni limitaciones con respecto al bebé, hace lo que le da la gana y de forma ‘obligada’ tiene que ver a la criatura semanalmente. Ha ocurrido que en una ocasión al final no fuimos a su casa, ella llamó llorando al hijo, preguntando que si había hecho algo mal… Lo que desde mi perspectiva es todo un chantaje emocional y/o manipulación.
Yo desde el primer momento, me siento como una leona con mi bebé y tengo la sensación de cuidar y puede que sobreproteger. Mis comentarios han sido siempre de buenas maneras e intentando evitar conflictos, como por ejemplo: ‘Abueeeeelo, no se le dan besos en las manos al bebé’, y cosas por el estilo. Bueno, pues la semana pasada tuve la primera gran discusión con mi pareja porque la madre le dijo que le molesta que yo le ponga esas ‘limitaciones’, que para mí es lo más lógico del mundo. Ella disfruta con las visitas de su hijo y el bebé, sin que esté yo. Porque entonces hace lo que quiere.

Mi pareja no ve riesgos donde los veo yo (no sé si os pasará a vosotras con vuestras parejas y bebés), y a él le parece completamente normal que su madre sea así de intensa, que quiera ver y disfrutar de su nieto (que lo entiendo) y que haga lo que le dé la gana porque por más que le diga, ‘ella hará lo que quiere porque es así’.
No sé si debo hablar yo con ella seriamente, o si no debo meterme porque es responsabilidad de mi pareja… Pero siento que esta bola cada vez se está haciendo más grande y afecta a mi felicidad y tranquilidad. Yo se lo he comunicado a él y me dice que no sabe cuál es la solución, que él no quiere hacerle daño ni a su madre, ni a mí. Cada vez me apetece menos ir a su casa de visita, pienso en Navidad y me da un parraque… En fin, si hubiese sabido esto antes de tener a mi bebé, creo que habría intentado dejar las cosas claras antes del nacimiento.