Bueno si en mi familia se enteran de que os cuento esto me desheredan pero es que no puedo más.
Hola amigas me llamo Gloria y tengo un suegro exhibicionista. Tal cual en serio. Mi marido y yo nos casamos poco antes de la cuarentena y este verano como no nos podemos ir a ninguna parte de vacaciones sus padres nos invitaron a venirnos a Galicia a pasar un par de semanas con ellos en su casa de la playa.
No lo dudamos lo único yo estaba algo nerviosa porque aunque los conozco como ellos viven en Galicia y nosotros en Toledo no es que pasemos mucho tiempo juntos. No hay una confianza enorme, nos llevamos bien y ya. Son gente mega educada muy elegante. Era la primera vez que iba a pasar tiempo con ellos pero la idea me pareció bien.
Llevamos aquí cuatro días y he contabilizado once veces que le he visto el pene y las pelotas a mi suegro. ONCE. El bueno del señor se pasea por su casa en cueros como si allí no pasara nada. La primera que lo vi llegué yo a la piscina a tomar el sol y él estaba allí nadando. Me vio y me saludó muy cordial. Nos pusimos a hablar y después salió del agua completamente desnudo. Pero como si no pasara nada. Que es natural sí pero casi me da un infarto.

Él solo me preguntó si me importaba y yo qué le iba a decir, es su casa, le dije que no pasaba nada. Pues se lo ha tomado a rajatabla porque ahora me lo encuentro en pelotas todo el rato. Su mujer y su hijo, mi marido, le llaman la atención pero un poco en plan broma y él dice que ya sabe que a mí no me importa.
Mi marido me ha explicado que su padre es naturista pero que por mi madre y por su trabajo, es abogado, se corta mucho pero en vacaciones en su casa aprovecha para desquitarse. Igual tendría que haberle dicho aquel día en la piscina que casi mejor delante de mi se tapara pero lo vi un poco injusto.
Me quedan unos cuantos días de verle el rabo a mi suegro y está claro que después de estas vacaciones, como decía la canción de ECDL, ya nada volverá a ser como antes. Yo a ese señor ya no lo miro como antes de estas vacaciones porque tengo su pene grabado en la retina de por vida.