Buenas. En la primaria me pegaban, humillaban y marginaban por gorda y cateta. Mi familia tenía pocos medios y vestía mucho de segunda mano, cosas remendadas y eso, por eso lo de cateta. En la secundaria, aparte de gorda, me desarrollé muy pronto y bastante y las palizas pasaron a ser tocamiemtos, agarrones, lametones y cosas de esas. Por suerte nunca aufrí una violación, un dia cuando lo intentaron me lié a ostias, apareció un profesor en el baño y, poco a poco, conseguí que empezaran a ignorarme.

Nunca fui capaz de contarlo a mi familia o al instituto por verguenza. Hasta los 24 años no fui capaz de tener relaciones íntimas con nadie. Lo hice con un novio al cabo de un año de estar con él, pero a los pocos días de hacerlo me entero que era homosexual. En mi entorno me decían que no me sorprendiera, que un hombre hetero no me hubiese esperado tanto. Mi duelo fue ir de fiesta en fiesta y beber, hasta que un día, borracha, con el amigo de una amiga de mi amiga, en su casa solos y en mi estado no me opuse a mantener relaciones. Se quitó el preservativo a la mitad, cuando miré y me di cuenta, me levanté de un salto, me vestí y me fui, teniendo que forcejear porque no me dejaba irme. Por suerte,pude con él. Después de esas experiencias, me sentía sucia y con la autoestima por los suelos. Al día siguiente me tuve que tomar la pastilla y me hice un chequeo en el que salió que había contraído un VPH agresivo con riesgo de cáncer de útero. Me curé por completo al cabo de 4 años.
Conocí a mi marido y empecé a llevar una vida normal, con mis fantasmas mentales como todo el mundo, pero bien. A día de hoy, con 30 y pico y con una hija pequeña me vuelven a llegar esos recuerdos recurrentemente y me aterroriza pensar que le puede ocurrir algo así a mi niña. Me mandaron al psiquiatra y estoy con antidepresivos y ansiolíticos, pero el miedo me invade a diario. Soy maestra y día a día veo el maltrato, ahora virtual además, que reciben algunos niños y niñas por su físico u otras condiciones y me provoca unos ataques de ansiedad terribles, al ver que no puedo cambiar las cosas ni evitar que le pase a nadie más. Vivo amargada y mi marido no me entiende, dice que me preocupo más por los demás que por él, y es que esa ansiedad se apodera de mí y no logro disfrutar de la vida con mi familia. Me estoy planteando cambiar de área laboral incluso.
Gracias por permitir que me desahogue, me alivia un montón.