Soy un pardillo. Un sensiblero del tres al cuarto. Siempre he creído que el amor existe, que se puede encontrar a una persona con la que tener una vida en común y unos proyectos de futuro, pero se me está quitando la tontería, la vida me ha dado una buena bofetada (Y he visto como también se la daba a otras personas). Después de una relación de 7 años, mi novia me ha dejado (Tengo sospechas muy fundadas de que es por otra persona, aunque realmente eso me da igual). Me siento tremendamente frustrado, no entiendo cómo una persona puede cambiar tan radicalmente en 30 días. Me siento como perdido en medio de un desierto. No puedo entender (Y lo he intentado insistentemente) que alguien pueda dejar una relación tan especial, en la que hay tanta confianza, en la que (Por lo menos yo) me he dejado la piel, siempre preocupándome por su felicidad y su bienestar.
Después de todo esto pienso que en la vida no hay nada para siempre, nada por lo que merezca la pena luchar realmente. Me parece que hoy en día no existen las relaciones (En las que tienes que estar a las duras y a las maduras, por supuesto por voluntad propia, no de forma obligada), sino que hoy en día existen “conexiones”, formas de relacionarse muy débiles, superficiales, sin implicarse, sin malos momentos, sólo para los buenos.
Cuando se ve la oportunidad de “saltar” hacia otra cosa diferente (Pensando que es mejor), se hace, da igual lo que te lleves por delante. Me parece que vivimos en una sociedad ferozmente individualista, en la que sólo importa la satisfacción personal e inmediata.
No imagináis (O sí, quien sabe) la inmensa tristeza que supone darse cuenta de la realidad. Me he dado cuenta de que la única forma de vivir sin exponerse a tal sufrimiento es estar sólo, sin pareja y sin amigos (Sólo con conocidos). Y digo que es triste porque de esa forma no se puede ser feliz, pero con esa clase de relaciones “líquidas”, tampoco.
Perdonad por la parrafada, necesito desahogarme.