Buenos días chicas.
Os escribo muy rallada.
Llevamos unos meses ya en terapia de pareja. Parecía que la cosa iba mejor y estábamos un poco acercando términos medios en cuanto a sexo y frecuencia.
En su momento yo ya me enteré de que cada vez que teníamos sexo el lo apuntaba en un Excel. Si pasabamos mucho tiempo sin acostarnos por lo que sea, tenía siempre el comentario de «la última vez fue hace tanto», lo cual a mi me molesta y bastante, porque me agobia pensando en si la frecuencia es la que corresponde o me tengo que esforzar aunque no quiera para cumplir, y me molesta aún más. Yo pienso que lo suyo es que surja cuando apetece y punto.
Pues lo hablamos, y su respuesta es que le gusta hacer Excell de todo. Y me parece bien, pero de algo íntimo como ésto, me parece pasarse. Creí que no iba a volver a ello. Hasta que ayer en medio de la terapia, medio discutimos por si había sido 2 o 3 veces en los últimos días y coge y me saca la estadística en medio de la sesión.
Imaginaos mi cara y la del psicólogo. Bueno pues se habló largo y tendido, y él dijo que lo tenía «como arma de autodefensa» para cuando yo decía que había más frecuencia de lo que es en realidad. ¿Defensa? ¿Arma? Os juro que estuve por salir de la consulta en ese preciso instante.
Al llegar a casa, y ya en la cama me dice que si significaría y agradecería como corresponde si lo borrara. No se aún a qué se refiere con agradecer, pero le dije que si y un gracias. Lo borró delante mío pero lo último que me dijo fue: «acabo de borrar 15 años», me besó levemente y se acostó para dormir.
Hoy también está como más seco, y yo preguntándome cómo se supone que debo proceder o tomármelo todo.
