Terminé mi cumpleaños viendo como mis amigas se lo montaban con otros

Inicio Foros Querido Diario Relatos Terminé mi cumpleaños viendo como mis amigas se lo montaban con otros

  • Autor
    Entradas
  • Soshana
    Invitado


    Soshana on #1160842

    Mis amigas siempre han sido muy modernas. Demasiado, diría yo. No exagero si digo que fueron unas auténticas pioneras en lo que a intercambios de pareja, relaciones abiertas y poliamor se refiere. Antes de que esta forma de entender el amor y las relaciones sexoafectivas se convirtieran en algo tan normalizado socialmente, ellas ya se habían pasado el juego unas cuantas veces. No es que sean unos pendones descocados que se lo monten con el primero que pasa, pero sí es cierto que, a su lado, yo soy María Teresa de Calcuta.

    Siempre nos hemos aceptado las unas a las otras tal y como somos, aunque nuestra forma de ver la vida y, en concreto, la sexualidad, sean muy distintas. Mientras ellas mantenían varios vínculos dentro de sus relaciones poliamorosas o pasaban algunas noches en clubs de intercambios de pareja, yo salía con mi novio de toda la vida. Llevábamos juntos casi doce años, que se dice pronto, y he de reconocer que, lo nuestro se había convertido en algo puramente mecánico. Estábamos juntos por costumbre, pero ya no había amor. A eso, súmale que la última vez que echamos un polvo como dios manda, el príncipe Guillermo aún tenía pelo. Aquella falta de pasión terminó de poner el último clavo al ataúd de nuestra relación.

    Después de casi media vida con novio formal, me encontraba soltera por primera vez en mucho tiempo y muy perdida. Sé que es horrible lo que voy a decir, pero lo cierto es que me había acostumbrado a estar con pareja y me sentía muy sola. Ya se me había olvidado ligar, había perdido cualquier habilidad para coquetear si es que alguna vez llegué a tenerla y me daba mucha pereza volver al redil. Pero no me dio tiempo a pensar demasiado en ello, porque mis amigas salieron al rescate en cuando supieron que andaba un poco tristona. Aquella misma semana era mi cumpleaños y ellas, que son así de espléndidas, quisieron tirar la casa por la ventana preparándome un fiestón por todo lo alto. Sin embargo, todo terminó torciéndose un poquito…

    Nuestro chat de grupo se vio invadido por propuestas e ideas para mi cumple a cual más disparatada. No es que yo sea una mojigata, pero no estaba atravesando mi mejor momento y sólo quería cenar en algún sitio chulo y salir a tomar unas copas por ahí. Mis amigas no tardaron en llamarme corta rollos, aguafiestas, mojigata y lindezas por el estilo para picarme, pero yo hacía oídos sordos. Hasta que jugaron la carta de insinuar que yo nunca me atrevería a llevar un estilo de vida como el suyo o, al menos, a dejarme llevar sin prejuzgar por una noche. Fue entonces cuando me vi indignadísima soltando el «sujétame el cubata» de turno y aceptando que dejaría que celebrásemos mi cumpleaños como ellas quisieran.

    Reconozco que me pudo el orgullo y las ganas de cerrarle la boca a mis amigas, de demostrarles que no era una mojigata, que yo también podía soltarme la melena de vez en cuando. Dejé todo en sus manos y en qué momento. Después de cenar en uno de nuestros restaurantes favoritos, noté que empezaban con el cachondeo, a soltar risitas y a preguntarme si estaba preparada. Me temí lo peor. Pensé que me llevaban a un boys o algo similar, pero la verdad es que cuando llegamos al local, me relajé un poco al comprobar que se trataba de una discoteca muy chic. Lo que yo no sabía es que aquella «discoteca» tan increíble no era sino un sex club al que ellas solían ir alguna vez. Cuando vi que se quitaban los vestidos, los dejaban en una taquilla y se quedaban en ropa interior con medias y ligueros de teibolera incluidos casi me caigo de culo.

    Nadie me había avisado -porque de haberlo hecho, no hubiese puesto un pie allí-, así que mientras mis amigas parecían extras de Moulin Rouge e iban desprendiendo sensualidad por los cuatro costados, yo me quedé vestida con cara de espanto. Después de insultarlas con todos los improperios que se me ocurrieron, decidí que aguantaría el tipo y en lugar
    de salir corriendo, hice como si nada, porque no quería darles la razón y admitir que aquel nunca iba a ser mi rollo. Ellas, por el contrario, se movían como pez en el agua.

    Lo cierto es que aquel lugar era como cualquiera de los garitos de fiesta en los que había estado, con la diferencia de que en este, la gente no se limitaba a refrotarse con mayor o menor disimulo, no. Ahí estaba yo, sintiéndome la prima del pueblo, con mi bebida carísima en la mano cuando a pocos metros divisé un grupito de personas montándose una orgía con toda la tranquilidad del mundo. Me pareció alucinante. Podías estar tomándote algo tan pichi con tus amigas, como un sábado normal y de repente «¡oh, hay un pene en mi copa!».

    Yo flipaba, y me moría por abrir la boca de pura impresión, pero me contuve. Después de todo, temía que algún hombre pudiera malinterpretar aquel gesto, se lo tomara como una invitación y me viera, de la nada, cantándole un karaoke.
    Lejos de sentirse incómodas, mis amigas se mostraban excitadísimas y la mar de interesadas por lo que ocurría a su alrededor. Una orgía por aquí, una mazmorra de bondage por allá,… y todo aderezado por un halo de normalidad que me dejó muy loca. Y cuando pensaba que no podía flipar más, me giré y vi a lo que parecía un hombre, con un arnés y una máscara de cuero siendo paseado como un perro por una chica despampanante con las tetas al aire. Cuando fui a decirles a mis amigas que me piraba, no las encontré a mi lado, pero no me costó encontrarlas. Estaban montándose lo que parecía un principio de orgía con un par de chicos a unos pocos metros. No quise quedarme a mirar, pero vi más lenguas, culos, pitos y manos de las que me hubiera gustado. ¡Mis ojos, mis ojos!

    No estaba lista para ver a mi amigas de ese palo. Y nunca mejor dicho. Jamás imaginé que terminaría mi cumpleaños viendo cómo mis amigas se lo montaban con otras personas, rodeadas de gente. Era yo quien se supone que debía soplar las velas y en lugar de eso, me encontré mirando como mis amigas soplaban otra cosa. Así que dejé la copa a medio terminar, les mandé un mensaje diciéndoles que me marchaba y me largué de allí. Sí, soy una antigua, una remilgada y todo lo que queráis, pero no estoy hecha para estas moderneces.


    🌸 Envía tus movidas a [email protected]
    👑 Los mejores chollos para ahorrar https://whatsapp.com/channel/0029VaCFabI1nozF5ZslTp3u


    Responder
    Anónima
    Invitado


    Anónima on #1160879

    Al final cumpliste tu palabra, fuiste pero te diste cuenta de que eso no es lo tuyo. Y no es ni mejor ni peor, simplemente estilos de vida diferentes.

    Lo curioso es que las personas como tus amigas no se cortan en llamarte a ti de todo pero luego tú a ellas no les puedes decir nada. Lo de siempre.

    Responder
    F
    Invitado


    F on #1160888

    !Muy buena historia si señor! @Weloversize esta te va a generar tráfico fíchala/lo

    Responder
    Galeguiña
    Invitado


    Galeguiña on #1160893

    Yo di que veo que prejuzgar, sobre todo al inicio del texto, al haber de su estilo de vida, pero ellas tpoc debieron «obligarye» a hacer nada que tú no quisieras y menos en tu cumpleaños.
    No me parece que haya mucho respeto mutuo, por lo que cuentas.

    Responder
    Rosita
    Invitado


    Rosita on #1160934

    Madre del amor hermoso no entiendo cómo puedes salir con gente tan diferente a ti es que no pegaia ni con cola
    No he respetan tu las respetas más a ellas vete buscando otras y ellas ojalá no se pillen alguna enfermedad venérea

    Responder
    Velma
    Invitado


    Velma on #1160973

    Si esto va en relatos es porque ds un relato. No contesteis como si fuese real jaja

    Responder
    Sil
    Invitado


    Sil on #1160989

    Soshana es el personaje «prudente» de la serie Girls, el equivalente a Charlotte de SATC t está puesto en «relatos». Esto no es una historia real y es muy obvio.

    Responder
    Anónima
    Invitado


    Anónima on #1161009

    Velma y cómo tenemos que contestar entonces??? A veces tienes unos aires de superioridad que no puedes con ellos.

    Responder
    M
    Invitado


    M on #1161015

    Nada de moderneces, las orgías son más antiguas q la monogamia.

    Responder
    handsome
    Invitado


    handsome on #1162436

    Es un relato muy abierto ¿como sabemos que es real??

    Responder
    P
    Invitado


    P on #1164029

    Pues que pena, quiero unas amigas como las tuyas jajaja

    Responder
    Ordesa
    Invitado


    Ordesa on #1188945

    Yo fui hace años a un club,me dijeron que era el mejor de Madrid,con un amigo que era bombero y estaba muy bueno y un compañero suyo.
    No me gustó mucho lo que vi y estuve sólo con ellos.Interaccionar con extraños no es lo mío.
    No me planteo volver, desde luego.

    Responder
WeLoversize no se hace responsable de las opiniones vertidas en esta web por colaboradores y usuarios del foro.
Las imágenes utilizadas para ilustrar los temas del foro pertenecen a un banco de fotos de pago y en ningún caso corresponden a los protagonistas de las historias.

Viendo 12 entradas - de la 1 a la 12 (de un total de 12)
Respuesta a: Terminé mi cumpleaños viendo como mis amigas se lo montaban con otros
Tu información: