Soy una de esas personas que escriben cuando le inundan muy buenas o muy malas sensaciones.
En el momento que lo escribo me parece horrible pero al releerlo pasado un tiempo, pienso: WOW, ¿he escrito yo eso?
Me parece muy autentico, muy profundo, muy descriptivo, muy entrañable y emocional. Digno de ser publicado al mundo gritando a los cuatro vientos que estoy aquí, que yo también cuento.
Este es un trocito de esas sensaciones que últimamente me inundan:
Un grito al viento, un eco ensordecedor, el vacio, la nada, el mundo girando, tú no eres nadie, no eres nada, invisible al mundo. Un desierto enorme donde no distingues nada. ¿Sientes la sensación? ¿cuando das todo de ti y los demás no reciben nada? ¿la sientes? Y solo recibes silencio o respuestas escuetas, para cumplir. Yo me implico, doy todo lo que puedo ofrecer y la respuesta es tan ignorante que sientes la bofetada invisible del viento sobre el rostro impálido ¿¿Realmente merece la pena?? No, no lo merece. Pero tú te callas y sigues porque cuando se tiene una pequeña muestra de interés ahí estás, sin poder evitarlo. Volviendo a ofrecer todo lo q tienes y quedando sin nada. Es injusto pero te callas porque justificas que los demas también tienen una vida y no todo tiene q girar en torno a ti, que hay cosas muchísimo más importantes. Que tú realmente eres el último mono y razón no te falta, eres el último puto mono.
Muchas gracias por escucharme.