Si decides cambiarte de piso, te comento una cosa por si es una opción para que no te vuelvan a joder futuras compis. He pasado por varios pisos compartidos y lamentablemente la única solución a lo que cuentas es largarte del piso, con esas tías no puedes seguir conviviendo (y sí, tienes razón tú).
No sé cómo será en España, pero en Alemania, donde vivo, cuando formas un piso compartido, hay varias opciones de contratos. Una de ellas es que el piso está a nombre de un solo inquilino, pero este inquilino puede, previo acuerdo con el casero, «subalquilar» el piso o partes del piso.
¿Qué quiere decir? Que ese inquilino tiene su contrato con el casero, y los «subinquilinos» tienen contrato con este inquilino (o con ambos, o sea, también el casero, no estoy segura del todo). Y el inquilino principal es el que tiene el control sobre todo, él paga el alquiler y los gastos, a su nombre. Y los subinquilinos les pagan su parte a él.
De ese modo, el inquilino principal es quien decide quién entra como compañero de piso, y si este sale rana, lo puede echar, ya que él es quien manda en ese piso. Hay cláusulas específicas para esto. Para los subinquilinos tiene la ventaja de que es un modelo más flexible (en plan, en lugar de 3 meses de preaviso si se van, es solo 1 mes) y con menos papeleo.
Si en España hubiera algo similar, yo me lo miraría. Conozco bastantes que usan este modelo y les va bien cuando están de alquiler y necesitan compañeros de piso de forma temporal, o está claro que un compañero se quedará más o menos tiempo que el otro. Entonces el inquilino más «fijo» se convierte en el principal.
Obvio que conlleva sus responsabilidades, como inquilina principal eres la que tiene todo a su nombre, carga con las comunicaciones con el casero, técnicos si alguien viene a reparar algo… o acordar arreglos y cosas con el casero que no has estropeado tú, sino el subinquilino.