Comenzamos con que mis abuelos maternos se llevaban la friolera de 28 anos y eran tío y sobrina, nada menos, supongo que eso era algo relativamente normal en la España interior, pero si lo pienso, sólo puedo sentir absoluta repugnancia. Mi abuelo estuvo muchísimos años viviendo en Texas y cuando volvió, supongo que mi abuela vio la solución a su soltería y mi abuelo vio a su futura enfermera. Mi padre nació antes de que se casaran, y mi tío dos meses después. Lo más fuerte es que mi padre se enteró de que era hijo extramatrimonial cuando fue a pedir los papeles para casarse, muy fuerte que mi madre nunca le dijera nada. Para los 50, semejante pareja debió de ser un escandalazo. Además, sus dos hijos diré que han salido muy, muy trastornados, el menor una persona muy infantil que no sabe manejarse por el mundo, el mayor, mi padre, incapaz de demostrar un poco de cariño, no nos hablamos desde hace años, cualquier intento de acercamiento es estrellarse contra una pared. Hizo una cagada gordísima con el patrimonio familiar que casi nos trae la ruina, a pesar de suplicar que no lo hiciera y que todo el mundo le dijo que era una locura absoluta, desde entonces entró en una especie de depresión, pero la culpa de todo es del mundo que es muy malo. Y yo soy una hija muy mala por querer hacer mi vida.
Subo a bingo y línea con mi abuelo, masón mientras vivió en USA… lo pillaron al volverse y comenzó una larga historia de amenazas de cárcel y sobornos para que no se lo llevaran que los dejó bastante arruinados, pagó tanto que creo que hoy hubiera podido ser rentista con los dinerales que soltó durante años para que no le hicieran nada, mi padre tiene recuerdos de la guardia civil? policía? intentando llevárselo
Mis otros abuelos, que tienen lo suyo también, mi abuelo estuvo emigrado en Alemania ocho años y mi abuela se nego en redondo a irse con él y los niños por estar con sus padres. El resultado fue rencor eterno de él hacia ella, unas dinámicas familiares completamente desestructuradas, los hijos más mayores en rebeldía con él, y mi madre, una de las pequeñas, con un trauma de abandono terrible que trasladó a la siguiente generación. Tiene el nido vacío más patológico que he visto en mi vida.
Vamos, que los hijos de semejante familia hemos salido medio normales de puro milagro. Pero… yo apenas me hablo con mis padres y mi hermano tres cuartos. Dos auténticos analfabetos emocionales, caprichosos, infantiles y manipuladores. Una juerguita..