Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
TRAS DAR ESTA NOTICIA, SE HA LIADO PARDA EN MI FAMILIA
Mis padres me tuvieron ya mayores. Estuvieron años buscando y llegué ya cuando habían tirado la toalla, por lo que podéis imaginaros, la única niña, súper deseada, y ellos ya casi fuera de edad.
El resultado de todo eso es que yo soy una mujer joven pero mis padres son unos yayos. Son adorables y los amo, pero están en otro punto, ven la vida desde los ojos de gente que no está acorde al mundo actual. Se quedaron estancados en sus años y no comulgan con la sociedad actual, ni con las cosas que ya todos vemos como normales. Están desfasados.
A mis 34 años no había sentido capaz nunca de confesarles que soy lesbiana. Sabía que me gustaban las niñas desde bien pequeña, al igual que sabía que era algo que no podía compartir en casa. He mantenido siempre mi vida amorosa a un lado y ellos seguían diciéndome hasta hace poco que a ver cuándo me echaba un novio, me casaba y tenía niños. Mis parejas han entrado en mi casa siempre disfrazadas de amigas, y de hecho he perdido a más de una por el camino por mi imposibilidad de hacer una vida fuera del armario, porque me daba pánico darles a mis padres semejante disgusto.
Pero hace poco se lo di, y vaya si se lo di. No era mi intención para nada, ojalá vieran la vida como yo, pero estoy feliz, enamorada, y he decidido ser madre junto con mi pareja. Si tener pareja de mi mismo sexo era ya un problema, imaginaros el hecho de que sus nieto o nieta tenga dos madres.
Me senté con mis padres y se lo confesé todo, que me gustaban las chicas desde pequeña, que cuando viví con tal amiga era mi pareja y que nunca me he atrevido a contárselo porque no me iban a apoyar. Que mi compañera de piso en realidad es mi pareja actual, que pensamos casarnos, y que, de hecho, estamos ya estudiando y barajando tener hijos juntas.
Mi madre se quedó en shock, yo creo que porque sabía más de lo que nunca había dicho: al final las madres saben más de nosotros que nosotros mismos, otra cosa es que lo quieran ver y admitir. Pero mi padre…. vaya disgustazo, con lo mayor que es. Se ha liado súper parda porque él dice que no entiende nada, que le he defraudado mucho y que cómo va mi bebé a ser su nieto si lo gesta otra mujer y yo soy su hija. Es como intentar explicarle algo súper abstracto a un niño pequeño.
Me da mucha pena esta situación, pero tengo ya edad suficiente para hacer con mi vida lo que quiera, y mucho que he tardado en hacerlo. Ahora tengo miedo a que esta noticia nos cambie como familia, aunque quiero creer, necesito pensar, que con el tiempo, aunque no lo entiendan, al menos lo acepten. Y acepten que tener esta condición no supone ningún cambio en que yo soy su hija, la misma, y sobre todo que si yo soy feliz, ellos lo sean de verme a mí.
