¡Hola! Me he decidido a escribir aquí para ver si entre todas podemos aportar un poquito de luz a este problema que a mí, al menos, me está complicando mucho la vida. Os cuento mi historia por si os sirve de algo. Durante más de 10 años estuve tomando la píldora anticonceptiva, pero hace unos 4 años decidí dejarla (ahora tengo 35). Al principio me sentía bastante rara, pero siempre fui de reglas regulares, así que quitando los pequeños síntomas (como tener un sudor con un olor más intenso en los días previos, o el dolor de pechos), todo volvió enseguida a la normalidad. Sin embargo, desde hace un año aproximadamente, empecé a notar unos cambios de humor extremos.
Realmente, siempre he sido una persona bastante sensible, lo que se conoce como PAS. El exceso de estímulos, como las luces y los olores intensos, los ruidos, las muchedumbres y hasta la cafeína (me es imposible tomar un café solo sin darme un ataque de pánico), me dejan completamente drenada, y hasta el momento pensaba que ese era el problema, pero al anotar mis síntomas en un diario, descubrí que había un patrón. Básicamente, después de mi ovulación, y hasta el mismo día en que sangro, me convierto en otra persona. Me invade una sensación de tristeza extrema, desesperanza, ira, rabia, es como si mi cerebro estuviera a punto de estallar. Lo peor de todo esto es que tengo pareja, y cuando llegan esas semanas (entre 2 y 3 semanas), estoy continuamente sacándole defectos, no quiero que me toque, me vuelvo completamente asexual, le cojo una manía horrible y pienso en dejarlo porque el sufrimiento es tan grande que literalmente quiero huir de todo. Sé que podría anestesiarme con pastillas como benzodiazepinas, pero sinceramente, las tomé durante un gran periodo de mi vida y no quiero volver a ellas. Estoy probando con el yoga y me han recomendado tomar ashwagandha y magnesio, pero me gustaría mucho conocer vuestras historias, y saber si habéis encontrado algún remedio para recuperar el equilibrio mental. Esto de solo poder yo misma una semana al mes es una auténtica tortura.
Mil gracias por escucharme y un fuerte abrazo.