Te entiendo por que me sucedió algo parecido. Estas cosas enganchan mucho por que es como que «Siempre estas a punto de conseguirlo. Sólo falta un pasito más…» y ahí sigues. Y cuanto más inviertes (energía, tiempo, ilusión, esperanza, complicidades, emociones…enfados, reconciliaciones, etc…) más te atas, por que de forma inconsciente todos esperamos recuperar de alguna manera lo invertido. Es como estar perdiendo en una partida de poquer, en vez de retirarte, apuestas una vez más para tratar de recuperar.
Por otra parte, otra cosa que nos engancha a veces es NO ENTENDER. No ver la lógica al asunto. Eso nos impide hacer el «duelo» y cerrar la história. Por que él te trata como a una «novia» con esos paseos, cenas, charlas, etc… EXCEPTO que falta lo principal en lo que sería ese tipo de relación: SEXO. Intimidad. Mandanga de la buena, deseo, pasión.
Parece que él huye precisamente de eso. Todo es muy bonito hasta que se acerca el momento de dar ese paso. Entonces reacciona diciendo que solo sois amigos, o que tiene miedo a que le hagan dañito, hace cobras, hace que te enfades, etc…Algo le pasa. Pero no podemos saber que es. Tal vez undía salga del armario. O es hetero pero no le gusta el sexo. Sí. Increible pero cierto: A algunas personas no les interesa, a otras les horroriza la intimidad por elmotivo que sea, o simplemente no lo necesitan, tiene suficiente con la parte romántica de la relación y punto. Y no se les puede cambiar.
No caigas en la trampa de pensar que tiene un problema y lo va a solucionar con tu ayuda. No esperes más. Han pasado años. Necesitas hacer tu duelo. Y pasar página.
Has hecho muy bien en poner kilómetros por en medio. Yo entiendo que estás enamorada y desde fuera es muy fácil decir «olvídate. Pasa de él. No le veas más» Pero…aprovechando la distáncia tal vez podrías poco a poco empezar a verle en tu interior de otra forma: como a un amigo-hermano entrañable pero bastante lunático.Y ya no como posible pareja, ni amante, ni rollo ni nada de eso.
A veces le cogemos tanto cariño a alguein que no podemos dejar de quererle, pero si podemos cambiar la «cualidad» de ese cariño.
Muchos ánimos y suerte en esta nueva etapa en Madrid.