Estoy flipando un poco con los comentarios, ¿de verdad algunas no sois capaces de controlar hasta dónde comer cuando tenéis la mesa llena? Es que parece que os atan a la silla y os meten la comida en la boca. No es más que tener un poquito de voluntad. Como han dicho en varios comentarios, con esa necesidad de control comienzan lo trastornos alimenticios.
Comer las raciones que necesitáis o creéis correctas no es tan difícil. Vivís forzandoos con la comida, no tenéis una relación sana con el alimento, por mucho que os intentéis autoconvencer y tampoco tenéis la voluntad para decir «hasta aquí». Comer no es solo tomar nutrientes, es algo más, la comida tiene un componente social y cultural. En ocasiones, es compatir lo que se tiene. Y si lo veis tan crudo, llevaos vuestro tuper de brócoli hervido con media pechuga y coméis lo que debéis comer. No es tan complicado, pero es más fácil echar pestes sobre los que no comulgan con lo que pensáis.
Por otro lado, lo de llenar mucho la mesa y que sobre por todos lados me parece un desperdicio de comida. Hay mucha gente que no tiene ni para el resto del año.
Menú de Nochebuena en mi casa para 5 personas, por si os da ideas para Nochevieja:
-Tabla de jamón de cebo y queso manchego
-Croquetitas de queso de cabra con cebolla caramelizada
-Tostas de salmón ahumado con eneldo
-Langostinos con vinagreta
-Agua y vino blanco
Quien quiso, comió más, quien prefirió agua lo tomó y si a alguien le apetecía dulce, había turrones y mazapanes para quien quisiera. Es cuestión de quitarse imposiciones sociales de la cabeza y tener los hábitos asentados, no forzados. Fue una cena riquísima y tranquila, ni siquiera encendimos la tele y dormimos como lirones.