¡Hola sirenas y sirenos!
Me encanta leeros, pero esta es la primera vez que escribo.
No voy a pedir consejo ni nada y no es algo tan «heavy» como algunas historias totalmente terroríficas que contáis por aquí, pero necesito contarlo en un ambiente anónimo.
Desde que salió el tema de «Me Too» empecé a recordar acosos y abusos del pasado, pero hay uno que me está persiguiendo desde entonces y no me atrevo a contárselo a nadie, no sé por qué.
Cuando tenía 21 años, hace ya 7 de por aquel entonces, volví a mi ciudad de siempre, me había mudado hacía unos años y volvía en verano o vacaciones de otro tipo. El caso es que en una de esas noches de verano me pasé con las copas y me tuvieron que llevar a casa de una amiga que estaba sola esos días. Yo no recuerdo casi nada, sólo sé que me llevaron esa amiga y un «amigo» al que conozco desde Infantil y con el que estuve en el mismo curso y/o clase hasta los 18.
Tengo un vago recuerdo de él sentado a mi lado en el sofá donde me dejaron, nada más.
El caso, es que poco después me lo encontré y me dijo que llevaba mucho tiempo deseando verme las tetas (siempre he sido muy plana y tuve algo de bullying por eso, también por su parte, pero ese es otro tema), así que aprovechando que mi amiga no estaba en ese momento en la misma habitación, me bajó el top y sujetador que llevaba para verme según él los pezones y tocármelos. Obviamente le reñí, pero me frenó en seco diciéndome que ni se me ocurriera decirle nada, que si no hubiera sido por él y por mi borrachera, hubiera seguido tirada en la discoteca, que gracias a él acabé en casa de mi amiga. Me quedé callada, nadie lo escuchó y desde entonces no me volví a acordar, era como si me sintiera culpable de beber, incluso llegué a pensar que él tenía razón por la forma en la que me mandó callar. Mis amigas de aquella época demostraron no serlo por otras historias y por eso no se lo he contado a nadie, ya que no tengo confianza con más gente que lo conozca. Cuando aún me llevaba con ellas, como éramos de la misma pandilla, con él seguíamos teniendo trato, siempre me sobaba, y me disgustaba muchísimo que lo hiciera, lo intentaba evitar, pero mi cabeza y mi cuerpo olvidaron COMPLETAMENTE ese día y esa conversación. Hoy en día hace años que no sé de él ni quiero.
Sé que no es un trauma fuerte, incluso he tenido alguna que otra experiencia peor, pero lo pienso cada día y hoy soñé con algo parecido, de hecho me he sentido humillada por ese asqueroso 7 años después y no el día que me lo contó.
Perdonad la chapa y espero que contarlo por aquí me sirva.
¡Un abrazo a todas, y seguid así!