Me ha pasado una cosa que me ha dejado bastante tocada. Si esto me lo contara una amiga, le diría que no le diera más vueltas, que no merece la pena rallarse por un cretino… pero a mí me ha afectado y me ha dejado la autoestima tocada (ya la tenía bastante regular, aviso).
Teníamos la boda de unos amigos comunes, en realidad de ella (la novia). Después de 14 años juntos, hicieron la boda “oficial”. La celebraron en un pueblo precioso del Pirineo, y había que quedarse dos noches porque había preboda y boda. Los novios pagaron la noche de antes a todos los invitados para no obligarnos a pagar dos noches. Muy majos. Íbamos una pareja (que también llevan juntos mil años), un amigo (de todos) y yo. A este último solo lo veo en reuniones y cenas cada 5 o 6 meses; es con el que menos relación tengo, pero pensaba que nos llevábamos bien. Al resto de invitados no los conocíamos casi; somos amigos de la novia, del Erasmus, todos españoles. Había otros amigos que no pudieron venir.
El miércoles antes de la boda, la madre de mi amiga (la de la pareja) tuvo un accidente en casa y la tuvieron que operar. Nada grave, gracias a Dios, pero claro, ella quiso quedarse con su madre, como es normal. Y su marido con ella. Me pareció lo más lógico.
Así que al final íbamos solo el otro amigo (le llamaré Pepe) y yo. Pues Pepe, desde el principio, estuvo súper distante conmigo. Os juro que no entendía nada. En el coche casi no habló. Le pregunté si le pasaba algo y me dijo que estaba cansado. Al llegar al hotel, se subió enseguida a la habitación y yo me quedé en el spa; solo eran las 17:00. Había cena de preboda a las 22:00. Bajé y él tardó un poco. Estábamos en la misma mesa. Yo no conocía al resto y, aunque eran muy majos y abiertos, me puse un poco nerviosa porque soy bastante introvertida.
Durante la cena, alguien preguntó si éramos pareja, sin mala intención, y él respondió “no, no, no”. Que es verdad, pero lo dijo de una manera… Me ignoró toda la cena, prácticamente como si no nos conociéramos. Me dio la sensación de que le daba vergüenza que pensaran que yo era su pareja.
Nunca le había visto comportarse así; conmigo siempre había sido majo. Al día siguiente, en la boda, igual: en la ceremonia ni se sentó conmigo en el banco, a pesar de que le hice señales de que le había guardado sitio. Me saludó con la mano y se sentó en otro lado con los amigos del novio, con los que no pegaba ni con cola, pusieron cara rara incluso. En la cena, tres cuartos de lo mismo; luego se puso a hablar con gente que no conocía de nada, todo raro porque estaban ellos hablando en catalán, el novio es de Girona, y Pepe como si nada, asintiendo y riendose. Muy raro todo. Y creepy
Yo soy ultratímida, la verdad, y me sentía como un pulpo en un garaje. La gente empezó a bailar y a beber. Yo no puedo beber, lo tengo prohibido porque estoy tomando medicación contra la ansiedad, así que imaginad el panorama… y con unas ganas de llorar encima… Me subí a la habitación a las 00:30 porque no podía más.
Y claro, al día siguiente, después de comer, tenía que volver en coche con este tipo; no había opción de tren ni ninguna otra alternativa. Yo estaba súper enfadada, aunque más triste que otra cosa, por cómo se había comportado conmigo. Sé que no soy precisamente guapa, pero creo que merezco un mínimo de respeto. Me dio la sensación de que todo era para que no le asociaran conmigo. Ya me había pasado alguna vez, con compañeros de trabajo o conocidos, pero nunca con alguien cercano ni en una situación así.
A la vuelta se nos acopló una chica que no conocíamos de nada, pero que nos pidió el favor porque su marido no había podido recogerla, y os juro que se me abrió el cielo. Además, viajaba a nuestra ciudad, así que me libré de dos horas y pico de tortura, porque no pienso dirigirle más la palabra a este cretino. Por cierto, tiene 38 años.
Y para quienes penséis que él pudo rallarse creyendo que yo intentaba algo y por eso estuvo distante, nada más lejos de la realidad. Yo estuve como siempre, sin hacer ni una sola insinuación. Tampoco es que él estuviera ligando: no se acercó a ninguna mujer; solo hablaba de fútbol, de viajes y con otros hombres.
